“Somos mujeres, miedo no tenemos”

La directora Amparo Climent filma con Marisa Paredes el horror y el sufrimiento de la guerra en ‘Las cartas perdidas’

El País /Juan Cruz /02-10-2020

Marisa Paredes, en el rodaje de ‘Las cartas perdidas’, en Madrid, el 22 de septiembre.SERGIO R MORENO / GTRES

 

Marisa Paredes toma asiento en la silla más antigua del Gijón. Al fondo un joven toca al piano música clásica. Cuando suben las notas en el viejo café vacío, ella exclama algo que dice en la película que rueda estos días: “Qué bien que somos mujeres, miedo no tenemos”. La escucha, con los ojos acuosos, la directora del filme, la también actriz Amparo Climent. Enfrente de Marisa, con la mascarilla que le deja al descubierto el asombro de sus ojos, el dramaturgo Lluis Pasqual. La música suena, y la actriz eleva el grito que la convierte en Clara, una de las mujeres que protagonizan Las cartas perdidas, la película en curso. “No desesperéis, compañeras, mientras haya una mujer viva la guerra no estará perdida, y ellos no podrán borrar los colores de nuestras casas, ni las miradas de nuestros amores, ni los olores de nuestros hijos… Que mi nombre no se borre de la historia”. La música acaba cuando termina el recitado de esta mujer de blanco, que le pide perdón al pianista por tener su sonido de fondo.

Lee la nota completa en el siguiente link: https://elpais.com/cultura/2020-10-02/somos-mujeres-miedo-no-tenemos.html

Visita de Dña. Teresa Barba Cornejo, Cónsul Adjunta de la Embajada de España en México.

El Ateneo Español de México tuvo el enorme gusto de recibir este 30 de septiembre a Dña. Teresa Barba Cornejo, Cónsul Adjunta de la Embajada de España en México.

En esta visita, la funcionaria española fue recibida por Ernesto Casanova Caloto y Josefina Tomé Méndez, presidente y vicepresidenta del Ateneo, respectivamente, y tuvo oportunidad de conocer nuestro Archivo y Biblioteca del Exilio.

Agradecemos sinceramente su presencia en la primera de, esperamos, muchas visitas a nuestra institución.

Foto: Ernesto Casanova Caloto, Teresa Barba Cornejo y Josefina Tomé Méndez

Donación de obra plástica por Leonardo Ramón Álvarez Larrauri

El día de ayer 30 de septiembre, tuvimos el enorme gusto de recibir en nuestras instalaciones a Leonardo Ramón Álvarez Larrauri, nieto del escenógrafo Francisco Marco Chilet, quien donó la obra plástica “Paisaje con molino”.

Para recibir la obra y firmar el convenio de donación estuvieron presentes Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo, quien agradeció la generosidad de Leonardo Larrauri por su donación.

Foto: Leonardo Ramón Álvarez Larrauri, su hijo Santiago Álvarez y Ernesto Casanova Caloto

Revistas literarias, una importante aportación de los españoles refugiados en México.

Conforme se iban adentrando a México los transterrados, se puede ver en subsiguientes publicaciones que el proceso de aculturación estaba en marcha. Aún existe una falta de estudio más a fondo de las revistas literarias que los transterrados publicaron en México, o de la importante aportación que trajeron a las ya existentes.

El primer número de España Peregrina aparece en febrero de 1940, lo edita la Junta de Cultura Española, bajo la presidencia de José Bergamín, Josep Carner y Juan Larrea. La Revista Romace, dirigida por Juan Rejano y publicada también en febrero del mismo año cuenta con colaboraciones de Enrique Díez-Canedo, Pablo Neruda, Pedro Henríquez Ureña, Rómulo Gallegos, Juan Marinello y entre otros; es en efecto una revista popular hispanoamericana que nace en tiempos aciagos para el mundo.

Después llegaron Las Españas, que inician Manuel Andújar y José Ramón Arana en octubre de 1946; Ultramar (junio, 1947); Nuestro Tiempo (1949); Cavileño y Presencia (1948), y otras que gradualmente se disuelven en el más amplio contexto de la cultura mexicana contemporánea. En este último aspecto, no se puede olvidar la labor de Juan Rejano en el suplemento literario de El Nacional, o la del pintor Miguel Prieto en el de Novedades.

La contribución de los escritores transterrados en las revistas mexicanas fue importante. Algunos ejemplos son Letras de México, Taller y El Hijo Pródigo, es importante también recordar la publicación Litoral, editada por Moreno Villa, Prados, Altolaguirre, Rejano y Giner de los Ríos. También fue publicada durante varios años la revista personal de Max Aub: Sala de Espera, Cuyo primer numero publicado en junio de 1948, se encabeza con un expresivo refrán: “El que espera desespera”.

Documento que pertenece al Archivo del Ateneo Español de México.

 

Referencia Bibliográfica: Letras, Arturo Souto, Libro “El Exilio Español de México (1939-192).

El aporte de Joaquín Xirau en filosofía. “Amor y Mundo”

Joaquín Xirau era, por muchos conceptos, filósofo de fecundas proyecciones, sus trabajos fueron todos profundos e incisivos.

Los estudios que publicó aquí en México muestran cuán profundamente estaba abierta la herida de una España destrozada y de porvenir incierto. Así se extienden sus estudios sobre Manuel B. Cossío, su venerado maestro, o el otro maestro mas lejano, Juan Luis Vives o el enigmático Ramón Llull. Pero su obra básica, ahí donde quedaron los fundamentos de su metafísica, de su concepción del mundo fue “Amor y mundo” publicada por El Colegio de México en 1940, un estudio de la conciencia amorosa en la precepción, el conocimiento y la estimación de las personas y las cosas que nos circundan, en la organización del mundo en que vivimos y en la orientación de la realidad y de la vida.

Este tratado sobre el amor, que el concede papel tan central en la formación de la vida humana y la cultura, le da una posición singular entre los filósofos españoles llegados a México.

Referencia bibliográfica: La filosofía, Raúl Cardiel Reyes, Libro. El exilio español de México (1939-1982).

Juan Comas Camps

En el transcurso de la guerra civil española (1936-1939) Juan Camps actuó eficazmente en puestos de responsabilidad educativa y propagandística y durante el asedio a Madrid de las tropas franquistas se dio de baja en el partido socialista y se afilio al comunista, que en aquellos momentos cruciales de la guerra representó para él una mayor disciplina y acción efectiva con vista a la victoria popular.

Al termino de la guerra pasa a Francia y al igual que millares de sus compatriotas es internado en el campo de argeles sur Mer, de donde escapa y ayudado por sus amigos, logra llegar a Ginebra, donde Pittard lo acoge amigablemente y con el que termina los estudios de doctorado y escribe y define su tesis intitulada Contribution d I´étude du metopisme. El desencadenamiento de la segunda Guerra Mundial lo decide a abandonar a Europa; pasa a Holanda, se embarca y llega a Veracruz en octubre de ese mismo año.

En México inmediatamente es contratado (1940) como antropólogo físico en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, dirigido por Antonio Caso, y al año siguiente es profesor fundador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (donde ejerció la docencia hasta 1975, año en que se jubiló) adjunta al citado Instituto, en el que los jóvenes mexicanos estudiaban desde el punto de vista nacional la historia, la antropología y la arqueología.

La obra creada por Juan comas es extensa y además muy valiosa no sólo por los libros y notas propias, sino también por las traducciones y reseñas, sobre todo los escritos por extranjeros, relacionados con los temas prehistóricos, arqueológicos, raciales y racistas, culturales, biológicos, alimentos, etc, de México y de América.

Luis Cernuda

Luis Cernuda, nacido el 21 de septiembre de 1904 en Sevilla, España, fue un gran poeta y uno de los más distinguidos miembros de la generación del 27.

El exilio no hizo sino subrayar un doloroso agrio sentimiento en el poeta, esperanzado como tantos otros, en el advenimiento de la República, cree por un instante que las hirientes aristas de la vida española van a ser por fin limadas. La guerra, sin embargo, deshace pronto esta ilusión. Después de la guerra, escribió el poema “Ser de Sansueña” que expresan con toda sinceridad un muy humano y un muy justo resentimiento del exilio.

SER DE SANSUEÑA

Acaso allí estará, cuatro costados
Bañados en los mares, al centro la meseta
Ardiente y andrajosa. Es ella, la madrastra
Original de tantos, como tú, dolidos
De ella y por ella dolientes.

Es la tierra imposible, que a su imagen te hizo
Para de sí arrojarte. En ella el hombre
Que otra cosa no pudo, por error naciendo,
Sucumbe de verdad, y como en pago
Ocasional de otros errores inmortales.

Inalterable, en violento claroscuro,
Mírala, piénsala. Árida tierra, cielo fértil,
Con nieves y resoles, riadas y sequías;
Almendros y chumberas, espartos y naranjos
Crecen en ella, ya desierto, ya oasis.

Junto a la iglesia está la casa llana,
Al lado del palacio está la timba,
El alarido ronco junto a la voz serena,
El amor junto alodio, y la caricia junto
A la puñalada. Allí es extremo todo.

La nobleza plebeya, el populacho noble,
La pueblan; dando terratenientes y toreros,
Curas y caballistas, vagos y visionarios,
Guapos y guerrilleros. Tú compatriota,
Bien que ello te repugne, de su fauna.

Las cosas tienen precio. Lo es del poderío
La corrupción, del amor la no correspondencia;
y ser de aquella tierra lo pagas con no serIo
De ninguna: deambular, vacuo y nulo,
Por el mundo, que a Sansueña y sus hijos desconoce.

Si en otro tiempo hubiera sido nuestra.
Cuando gentes extrañas la temían y odiaban,
y mucho era ser de ella; cuando toda
Su sinrazón congénita, ya locura hoy,
Como admirable paradoja se imponía.

Vivieron muerte, sí, pero con gloria
Monstruosa. Hoy la vida morimos
En ajeno rincón. Y mientras tanto
Los gusanos, de ella y su ruina irreparable,
crecen, prosperan.

Vivir para ver esto.
Vivir para ver esto.

Vivir sin estar viviendo (1949)

¡Qué lástima! de León Felipe.

¡Qué lástima!
Que yo no pueda cantar a la usanza de este tiempo
lo mismo que los poetas que hoy cantan!

¡Qué lástima que yo no pueda entonar
con una voz engolada esas brillantes romanzas
a las glorias de la patria!
¡Qué lástima que yo no tenga una patria!

Sé que la historia es la misma,
la misma siempre, que pasa
desde una tierra a otra tierra,
desde una raza a otra raza,
como pasan esas tormentas de estío
desde ésta a aquella comarca.

¡Qué lástima que yo no tenga comarca,
patria chica, tierra provinciana!
Debí nacer en la entraña en la estepa castellana.

Y fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada:
pasé los días azules de mi infancia en Salamanca,
y mi juventud, una juventud sombría, en la montaña.
Después… ya no he vuelto a echar el ancla
y ninguna de estas tierras me levanta ni me exalta
para poder cantar siempre en la misma tonada
al mismo río que pasa rodando las mismas aguas,
al mismo cielo, al mismo campo y en la misma casa.

¡Qué lástima que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla.
¡Qué lástima que yo no tenga un abuelo
que ganara una batalla, retratado
con una mano cruzada en el pecho,
y la otra mano en el puño de la espada!

¡Qué lástima que yo no tenga siquiera una espada!
Porque… ¿qué voy a cantar
si no tengo ni una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla,
ni un sillón viejo de cuero,
ni una mesa, ni una espada?

¡Qué voy a cantar si soy
un paria que apenas tiene una capa!
Sin embargo… en esta tierra de España
y en un pueblo de la Alcarria
hay una casa en la que estoy de posada
y donde tengo, prestadas,
una mesa de pino y una silla de paja.
Un libro tengo también.

Y todo mi ajuar se halla en una sala muy amplia
y muy blanca que está en la parte más baja
y más fresca de la casa. Tiene una luz muy clara
esta sala tan amplia y tan blanca…

Una luz muy clara que entra por una ventana
que da a una calle muy ancha.
Y a la luz de esta ventana vengo todas las mañanas.
Aquí me siento sobre mi silla de paja
y venzo las horas largas leyendo en mi libro y viendo
cómo pasa la gente al través de la ventana.

Cosas de poca importancia
parecen un libro y el cristal de una ventana
en un pueblo de la Alcarria,
y, sin embargo, le basta
para sentir todo el ritmo de la vida a mi alma.
Que todo el ritmo del mundo por estos cristales pasa
ese pastor que va detrás de las cabras
con una enorme cayada,
esa mujer agobiada
con una carga de leña en la espalda,
esos mendigos que vienen
arrastrando sus miserias de Pastrana,
y esa niña que va a la escuela de tan mala gana.

¡Oh, esa niña! Hace un alto en mi ventana siempre,
y se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
¡Qué gracia tiene su cara en el cristal aplastada
con la barbilla sumida y la naricilla chata!
Yo me río mucho mirándola
y la digo que es una niña muy guapa…
Ella entonces me llama ¡tonto!, y se marcha.
¡Pobre niña! Ya no pasa por esta calle tan ancha
caminando hacia la escuela de mala gana,
ni se para en mi ventana,
ni se queda a los cristales pegada
como si fuera una estampa.
Que un día se puso mala, muy mala,
y otro día doblaron por ella a muerto las campanas.

Y en una tarde muy clara, por esta calle tan ancha,
al través de la ventana, vi cómo se la llevaban
en una caja muy blanca… En una caja muy blanca
que tenía un cristalito en la tapa.
Por aquel cristal se la veía la cara
lo mismo que cuando estaba
pegadita al cristal de mi ventana…
Al cristal de esta ventana
que ahora me recuerda siempre
el cristalito de aquella caja tan blanca.
Todo el ritmo de la vida pasa
por este cristal de mi ventana…
Y la muerte también pasa…

¡Qué lástima!
Que no pudiendo cantar otras hazañas,
porque no tengo una patria,
ni una tierra provinciana,
ni una casa solariega y blasonada,
ni el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla,
ni un sillón viejo de cuero,
ni una mesa, ni una espada,
y soy un paria que apenas tiene una capa…
venga forzado a cantar, cosas de poca importancia!

Colaboración del exilio español en el desarrollo de traducción literaria

 

Este trabajo de importancia capital para el desarrollo literario y científico de un país no siempre se aprecia como es debido; su significación es tan grande, sin embargo, que constituye un índice de grado de civilización que alcanza un pueblo. La universalidad de los descubrimientos científicos, las nuevas teorías, el gusto artístico predominante, las ideas de una época, se realizan mediante los traductores que trabajan en una tarea difícil, a veces ingrata, casi siempre oscura y, en los países de habla española, mal remunerada.

Con todo, ha sido en todas las épocas un recurso que emplea el escritor para poder dedicarse a escribir su propia obra. De ahí la significación sociológica y cultural de los cintos de traducciones que realizaron en México los refugiados españoles, traducciones, directas del francés, del inglés, del alemán, de obras que en muchos casos aparecen por primera vez en español.

Pueden señalarse algunos ejemplos mínimos le los trabajos de traducción desde la llegada de los exiliados republicanos, por ejemplo; En el fondo de Cultura Económica que, como se sabe, fue uno de los primeros centros literarios, donde encontraron trabajo los emigrados, José Carner tradujo del inglés a Cochrane, Cristianismo y cultura clásica; Juan José Domenchina del francés a Raymond, De Baudelaire al Surrealismos; Ernestina de Champourcin a Alencar, El sertanero, del portugués. En el mismo Fondo, es muy conocida la enorme labor como traductor de alemán (y ocasionalmente de inglés) de Wenceslao Roces, quien vertió al español obras fundamentales de la historia, la filosofía y la economía modernas: Bühler (Vida y cultura en edad media), Friendländer (La sociedad romana), Gregorovius (Roma y Atenas en la edad media), Mommsen (El mundo de los Césares), Marx (El capital). Muy importantes también las traducciones de Eugenio Ímaz, que recreo a casi todo Dilthey, a Burckhardt y a Ranke; de José Gaos: intérprete de Heidegger, de Husserl.

Comunicado sobre el programa especial “50 años, 50 voces”

ESTRENO: 18 de octubre, 18:00 h.

Lázaro Cárdenas es, sin duda, uno de los más grandes símbolos de México en el siglo XX. Su legado se extendió en terrenos muy diversos: desde la fundación de instituciones educativas hasta el reparto agrario, la expropiación petrolera y un conjunto de políticas sociales que culminaron la Revolución Mexicana. Sin embargo, para el Ateneo Español de México, como institución encargada de preservar la Memoria Histórica del Exilio Republicano Español, uno de los acontecimientos más significativos del cardenismo fue la gran hazaña diplomática de haber dado asilo a miles de españoles y españolas que se vieron obligados a salir de su país tras la Guerra Civil Española.

La inmensa tragedia de muchas personas se convirtió esperanza y oportunidad de vivir en paz y libertad bajo la tutela del Gobierno cardenista. En contrapartida, los refugiados en nuestro país devolvieron su agradecimiento en la forma de inmensas aportaciones en prácticamente todos los campos laborales, educativos, culturales y de la vida cotidiana mexicana. No es casualidad que Lázaro Cárdenas suscite consenso en la admiración, reconocimiento y gratitud en ambos lados del Atlántico.

Este lunes 19 de octubre, en el 50 aniversario luctuoso de Lázaro Cárdenas, estrenaremos el video “50 años, 50 voces”, el cual realizamos con el apoyo y colaboración del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Convocamos a cincuenta personalidades mexicanas y españolas, quienes expresaron en un video breve la importancia y la trascendencia del General.

Entre las personas participantes se encuentran académicos como Juan Villoro, Fernando Serrano Migallón, Luis García Montero, Javier Garciadiego, Angelina Muñiz–Huberman y Clara Lida. Asimismo, contamos con la participación de representantes de diversas instituciones educativas y culturales, como el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Graue Wiechers; el director general del Instituto Politécnico Nacional, Mario Alberto Rodríguez Casas; la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli Saucedo; la rectora de la Universidad Veracruzana, Sara Ladrón de Guevara; el rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Ricardo Mairal Usón; Ana María Jiménez Aparicio y María Luisa Gally, respectivas directoras del Colegio Madrid y el Instituto Luis Vives, colegios fundados por el Exilio Republicano Español; Alicia Gómez Navarro, directora de la Residencia de Estudiantes de Madrid; Juan Armindo Hernández Montero, presidente del Ateneo de Madrid; Jaime Ruiz Reig, director de la Asociación de la Memoria Social y Democrática; Otto Granados Roldán, presidente del Consejo Asesor de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura; y Mark Manly, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en México.

También participaron funcionarias y funcionarios públicos de España y México, quienes de diferentes modos han apoyado nuestra labor de preservación de la Memoria Histórica. Entre ellos se encuentran el diputado Porfirio Muñoz Ledo y el senador Martí Batres Guadarrama; el embajador de España en México, Juan López–Dóriga Pérez; la fiscal general de Estado de España, Dolores Delgado; la directora de la Biblioteca Nacional de España, Ana Santos Aramburo; María Reyes Maroto Illera, Ministra de Industria, Comercio y Turismo de España; Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno español; Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores de México y el expresidente de Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

A lo anterior se suman las participaciones del propio ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, así como de la Mesa Directiva del Ateneo Español de México, presidida por Ernesto Casanova Caloto y del Patronato del Ateneo, presidido por Gerardo Ferrando Bravo. También colaboraron en el video descendientes y amigos del Exilio Republicano Español, quienes no quisieron dejar de agradecer la oportunidad de vida que Cárdenas les brindó a ellos y a sus familias.

El Ateneo se reafirma como una institución democrática, abierta, apartidista y sin fines de lucro, cuya tribuna está abierta al intercambio pacífico de las ideas y que reitera, una vez más, el inmenso agradecimiento que la comunidad de españolas y españoles exiliados en México y las nuevas generaciones guardan para el país que les abrió las puertas.

Gracias México, gracias presidente Lázaro Cárdenas.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Juan López-Dóriga Pérez, socios de Honor del Ateneo Español de México

Estamos muy emocionados luego de que la Asamblea General de Asociados aprobara este miércoles 9 de septiembre, por votación unánime, la incorporación del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y del Excmo. Embajador de España en México, D. Juan López-Dóriga Pérez, como socios de honor del Ateneo Español de México. Hace varios años que no se otorgaba este tipo de nombramiento pero consideramos que no podíamos dejar pasar por alto la destacada participación de ambos en las conmemoraciones realizadas 2019.

En el caso del ingeniero Cárdenas, se resaltaron dos motivos para otorgarle el nombramiento: en primer lugar, como un símbolo del eterno agradecimiento que los exiliados españoles y sus descendientes tendrán siempre con el Gobierno cardenista por haberle brindado refugio y un nuevo hogar tras la Guerra Civil española; en segundo lugar, por el enorme apoyo que siempre nos ha brindado, especialmente a lo largo del año pasado, en que fue nombrado por el Gobierno de México como Presidente de la Comisión Organizadora de Actos Conmemorativos por los 80 años del Exilio Republicano Español.

El pasado marzo, en el contexto de nuestra Feria del Libro “Federico García Lorca”, habíamos anunciado, que se le otorgaría este título al ingeniero Cárdenas, quien en aquel momento comentó que el Ateneo y el Exilio estuvieron siempre cercanos a su familia, por lo que le tiene un gran aprecio a la institución, motivo por el cual apoyará las labores de promoción cultural y preservación de la Memoria Histórica que la Asociación realiza.

Por su parte, el Embajador de España, Juan López-Dóriga, recibió este reconocimiento porque, desde su llegada como Embajador, ha mostrado una gran amistad y apoyo para nuestra Asociación Civil, así como, una notoria solidaridad con la conservación y difusión del legado del Exilio Republicano Español. De hecho, nuestro presidente Ernesto Casanova Caloto, recordó que su primera visita oficial en México, la hizo precisamente al Ateneo.

Tuvimos el privilegio de contar con la presencia del Señor Embajador en la Asamblea, quien aceptó conmovido el nombramiento y comentó que siempre ha sentido admiración por el Exilio Español, por lo que manifestó su sincero agradecimiento por la distinción.

Los estatutos del Ateneo Español de México indican en su artículo octavo, fracción D, que los Socios Honorarios “Son aquellos que hayan prestado servicios extraordinarios a la Asociación o al Exilio Republicano Español, que posean indiscutible prestigio en cualquiera de los campos académico, cultural o científico”, condiciones que se cumplen con creces en ambos personajes, a quienes les damos una muy cordial bienvenida como miembros de nuestra Asociación Civil.

La diplomática aragonesa Cristina Latorre se convierte en la nueva embajadora de España en Suecia

Aragon Digital / Redacción / 01-07-20

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el nombramiento de la diplomática aragonesa Cristina Latorre como nueva embajadora de España en Suecia. Licenciada en Derecho por la Universidad de Zaragoza, Latorre accederá al cargo después de casi tres décadas de carrera diplomática.

La aragonesa era en la actualidad vocal asesor de la Subsecretaría de Asuntos Exteriores, aunque anteriormente ya había ocupado los puestos de subsecretaria de Justicia, (2018-2020) secretaria general de la Presidencia del Gobierno y vicesecretaria General (2008-2011), directora general de Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia, Jefe de gabinete de los Subsecretarios de Educación, Ciencia y Deporte (2004-2006) y de Asuntos Exteriores y Cooperación y Consejera de la Oficina de Información Diplomática.

Durante su trayectoria ha desempeñado también los puestos de segunda jefatura en las Embajadas de España en Belgrado, OCDE, Guatemala, Tanzania, Ruanda y Burundi, así como consejera de asuntos políticos y jurídicos de la Embajada de España en Lisboa. Más allá de estas responsabilidades diplomáticas, Latorre ha sido la directora adjunta de la asesoría jurídica de la Sociedad Estatal V Centenario y miembro de los Consejos de Administración de las empresas públicas AENA, Correos, Izare, Navantia y Patrimonio Nacional.

Cristina Latorre ha sido miembro del Consejo de Seguridad Nacional y secretaria canciller de las Órdenes de Carlos III y San Raimundo de Peñafort. Ha copresidido las Comisiones de lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia organizada con Francia, Italia, Argelia, Marruecos y México y ha presidido la Comisión de la Conmemoración del 80 Aniversario del Exilio republicano español. Entre sus reconocimientos, se encuentran condecoraciones de las Órdenes de Mérito Civil, Isabel la Católica, Alfonso X el Sabio y Carlos III.

El Ateneo Español organizó un “Homenaje a las mujeres republicanas en México”

Un encuentro virtual en el que se analizó su salida de España y su aportación a la sociedad mexicana

BEGOÑA AYUSO | CIUDAD DE MÉXICO | 31 DE AGOSTO DE 2020

“Eran mujeres que tenían mucho que contar y que desempeñaron un papel fundamental en el sustento de sus familias, tanto económico como ideológico”, así arrancó el ‘Homenaje a las mujeres republicanas en México’ a cargo de Carmen Tagüeña, presidenta emérita del Ateneo Español de México, que se llevó a cabo el pasado 26 de agosto a través de una conferencia virtual.

Así, durante casi dos horas, los asistentes al encuentro pudieron conocer mejor a aquellas mujeres, que llegaron a México tras la Guerra Civil Española y que constituyeron un pilar en la construcción de la nueva vida en el exilio. La mayoría de ellas, trabajaba –era una de las primeras generaciones de mujeres profesionales en España– principalmente como profesoras en las escuelas recién

fundadas en México por este colectivo: Colegio Madrid y Colegio Luis Vives, pero también como escritoras, artistas y en otros ámbitos, como el de la medicina.

“Las chicas de Barranca se reunían todas las semanas, –narró Tagüeña– eran profesionales, con una actividad muy intensa que frecuentaban el Ateneo”. La presidenta emérita conoce la historia de primera mano, ya que las mujeres de su familia –su madre (Carmen Parga, autora del libro Antes

que sea tarde), sus tías, su suegra– formaban parte de este colectivo femenino. “Puedo afirmar que el Ateneo Español de México perduró, durante muchos años, gracias a ellas”.

Durante la conferencia se transmitieron unos fragmentos del documental La luz de aquella tierra del director Javi Larrauri, el cual narra las vivencias de un grupo de mujeres republicanas que marcharon a México tras la Guerra Civil española “que ellas llamaban nuestra guerra”. Basado en testimonios donde las protagonistas hablan de su salida de España y su llegada a México, desde un enfoque distinto al habitual que busca reivindicar su papel dentro de la memoria histórica republicana.

De esta manera, el Ateneo Español continúa su importante labor de difusión cultural, desde los diversos aspectos que conforman la historia.

Imágenes del Ateneo Español.