ENCUENTRO “LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA DE ESPAÑA” EN EL COLMEX

El Colegio de México, a través de la Cátedra México–España, en colaboración con la Cátedra Humboldt, realizó el pasado miércoles 22 y jueves 23 de mayo el encuentro “La Dimensión Internacional de la Guerra de España (1936-1939)”, dedicado al diálogo y la divulgación especializada  en torno al conflicto español, la sublevación militar franquista y la intervención de distintos países, incluyendo la participación del Gobierno de México, encabezado por su presidente Lázaro Cárdenas.

Entre los asistentes y participantes, se contó con la presencia de Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México, David Jorge, vocal de biblioteca y archivo del Ateneo, la presidenta emérita del Ateneo, Carmen Tagüeña, el Embajador de España en México, Juan López–Dóriga Pérez, la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli, el director de Relaciones Institucionales de Santander Universidades Universia México, Salomón Amkie, la Lectora Académica DAAD México, Silvia Stieferman, los investigadores Ángel Viñas, Walther Bernecker, entre otros, así como los coordinadores de la Cátedra México-España de El Colegio de México, Clara Lida y Tomás Pérez Vejo.

Para mayor información sobre los resultados del Encuentro, les compartimos esta nota del diario El País: https://elpais.com/internacional/2019/05/22/mexico/1558554677_308646.html

 

¿QUÉ LLEVARÍAS SI FUERAS EXILIADO? EXPOSICIÓN “EL IMAGINARIO DE UN EXILIO”

Una maleta nos adentra en la intimidad de quien la lleva. Una maleta no solo resguarda prendas, sino que guarda los objetos que un individuo decide lo acompañen para un trayecto de vida, en este caso un exilio. ¿Qué llevarías si fueras exiliado?

El domingo 19 de mayo se llevó a cabo la inauguración de la exposición “El imaginario de un exilio”. Los alumnos de tercero de secundaria del Colegio Madrid exhibieron el producto de los trabajos académicos y de investigación que elaboraron a lo largo de un trimestre, representando la maleta de un exiliado republicano. Este proyecto se deriva de la visita académica a la exposición “El acervo documental del Ateneo” con el objetivo de conocer y valorar la memoria histórica de la II República, la Guerra Civil y el Exilio Republicano.

En la presentación de dicha exposición, estuvieron presentes Rosa María Catalá, Directora General del Colegio Madrid, María Eugenia Colsa Gómez, Directora de Secundaria del Colegio Madrid, así como los autores de las maletas (alumnos del colegio) y sus padres.

Rosa María Catalá y María Eugenia Colsa expresaron la importancia que hay en la relación entre el Colegio Madrid y el Ateneo Español de México, dos instituciones que fueron un gran refugio en el exilio, y un punto de partida para la educación y la preservación de los valores de los refugiados. Así como el conservar y divulgar la memoria de su exilio, objetivos que a la fecha continúan acentuando ambas instituciones y que en conjunto abren espacios de diálogo y exposición.

Por parte del Ateneo Español de México se contó con la presencia de Ernesto Casanova Caloto, presidente y Josefina Tomé Méndez, vicepresidenta, quienes expusieron su opinión favorable al gran trabajo que realizaron los alumnos en la interpretación de cada una de las maletas. Expresaron que el valor y significado del contenido en cada valija, reflejaba la empatía de una pérdida familiar e identidad cultural y aludieron ese gran logro y esfuerzo de los alumnos del Colegio Madrid.

El título de la exposición responde al imaginario creado por los alumnos de cómo pudo ser la maleta y el trayecto de un exiliado, incluso, un niño exiliado. La muestra recopila 15 maletas que representan los trabajos destacados tanto por lo académico, como por su creatividad y originalidad.


PREMIO EN DERECHOS HUMANOS

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura – OEI y su Instituto Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos – IDEDH, con la colaboración de la Fundación SM, lanzan la tercera edición del Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos como reconocimiento de Óscar Arnulfo Romero, Santo, Obispo y Mártir.

Este premio nació con un claro propósito: fomentar la toma de conciencia respecto a la Educación en valores y en Derechos Humanos en Iberoamérica. El Premio vino a llamarse Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos Oscar Arnulfo Romero. El por qué del nombre se explica por dos motivos fundamentales. El primero, la destacada labor de Óscar Arnulfo Romero (más conocido como Monseñor Romero), en la defensa de los Derechos Humanos, especialmente entre aquellos colectivos más vulnerables. La voz de los sin voz, como vinieron a apodarle. El segundo, para vincular el Premio a acciones reales en defensa de los DD.HH. tal y como hizo, a lo largo de su vida, Monseñor Romero. Es un placer para ambas instituciones la celebración del Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos Oscar Arnulfo Romero.

El objeto del Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos, Óscar Arnulfo Romero, es reconocer el trabajo de instituciones educativas que han actuado de forma ejemplar en la defensa y promoción de los Derechos Humanos a través de su educación.

Esta convocatoria está dirigida a instituciones que han trabajado activamente en la defensa y promoción de los Derechos Humanos, a través de la educación y la pedagogía, estableciéndose dos categorías de participantes:

Categoría A: 
Centros escolares/educativos (educación formal)

Categoría B:
Organizaciones de la sociedad civil (ONG) y de educación no formal

Cada institución podrá presentarse únicamente a una categoría y con un solo proyecto.

PREMIO

El Premio Iberoamericano consistirá en un cheque por valor de 5.000 dólares para dos primeros participantes de cada categoría, en total serán cuatro experiencias ganadoras.

Los seleccionados a nivel nacional obtendrán una mención especial. Todas las experiencias recibirán un certificado de participación.

PRIMERA FASE

Convocatoria Nacional

El Premio busca reconocer el trabajo de instituciones que enmarcan su actuación bajo las siguientes líneas:

  1. Programas a favor de la convivencia en la escuela, derecho a la educación, derecho de la infancia, comunidad y/o sociedad.
  2. Programas a favor de la paz.
  3. Programas a favor de la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión, de opinión y de expresión.
  4. Programas a favor del bienestar social y cultural.
  5. Programas para erradicar la discriminación a otros grupos culturales, minoritarios, o discapacidad.
  6. Programas de sensibilización y conocimiento de los Derechos Humanos.

SEGUNDA FASE

Convocatoria Iberoamericana

Las experiencias ganadoras a nivel regional (fase internacional) asistirán al III Seminario Internacional sobre Educación en Derechos Humanos que se celebrará en el último trimestre del 2019.

Categoría A: Centros escolares/educativos (educación formal)

Categoría B: Organizaciones de la sociedad civil (ONG) y de educación no formal

 FORMA DE ENVÍO Y PLAZOS DE ENTREGA

Las candidaturas se enviarán a través de correo electrónico. Los plazos de entrega así como mayores detalles sobre la convocatoria pueden consultarse en la sección “Tercera edición: cómo participar”.

 

Concurso iberoamericano “Qué estás leyendo”

La Organización de Estados Iberoamericanos y la Fundación SM lanzan la sexta edición del concurso iberoamericano Qué estás leyendo

  • Qué estás leyendo está destinado a chicos y chicas de entre 15 y 17 años para que compartan sus experiencias literarias a través de un blog o un vídeo.
  • Las candidaturas pueden presentarse desde hoy, 6 de febrero, hasta el 10 de mayo de 2019, ambos incluidos.
  • Este certamen nació con el fin de promover la lectura entre los jóvenes de Iberoamérica.

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) (https://www.oei.es/) y la Fundación SM (www.fundacion-sm.org), con el apoyo de los ministerios de Educación de los países de la región, lanzan la sexta edición del concurso iberoamericano Qué estás leyendo.

Qué estás leyendo es un concurso para que jóvenes de entre 15 y 17 años compartan sus experiencias literarias a través de un blog elaborado individualmente o en grupo. Este año la novedad radica en que también podrán concursar en formato vídeo. En cada país, y por cada una de las categorías, habrá un ganador, que obtendrá como premio una tableta. Las candidaturas pueden presentarse desde hoy, 6 de febrero, hasta el 10 de mayo de 2019, ambos incluidos.

Las bases de la convocatoria pueden consultarse aquí (https://www.oei.es/Educacion/que-estas-leyendo/concurso).

Qué estás leyendo tiene como fin fomentar el hábito lector entre los jóvenes de Iberoamérica y generar una amplia red de blogs donde los estudiantes puedan darse a conocer, expresarse, conectarse, compartir experiencias y construir una identidad en torno a la lectura.

En la anterior edición del concurso participaron un total de 752 blogs creados por alumnos y alumnas de 19 países iberoamericanos. Este año la iniciativa quiere dar mayor cabida a la diversidad de orientaciones, temáticas y lenguas. Como novedad, los

jóvenes lectores de Andorra y Puerto Rico también podrán participar en esta sexta edición que, además, incluye una nueva categoría: el vídeo.

Según el Anuario iberoamericano sobre el libro infantil y juvenil 2017, de la Fundación SM (http://www.fundacion-sm.org/la-fundacion-sm-publica-nuevo-anuario-iberoamericano-libro-infantil-juvenil-2017/), el fenómeno booktuber (así como páginas web, blogs, revistas digitales y redes sociales) resulta sumamente importante para acercar la literatura a los jóvenes, fomentar la lectura y compartir sus experiencias literarias.

Sobre la OEI

La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) es el primer organismo intergubernamental de cooperación del espacio iberoamericano. Desde 1949 trabaja fomentando la cooperación en sus tres campos de actuación. En la actualidad, forman parte de la OEI 23 Estados miembros, y cuenta con 18 oficinas regionales, además de su Secretaría General en Madrid.

Sobre la Fundación SM

La Fundación SM es una entidad educativa sin ánimo de lucro que desarrolla proyectos de investigación, de formación de docentes y de intervención en contextos sociales vulnerables, con criterios de equidad y calidad en los diez países iberoamericanos en los que está presente. Para la Fundación SM, invertir en educación es la mejor forma de contribuir al desarrollo integral de las personas, las comunidades y los pueblos. Su modelo está orientado al bien común y al servicio a la sociedad con un fin: transformar nuestro mundo a través de la educación y la cultura.

Conversatorio en el marco de la exposición “80 años… Presencia del exilio español en la arquitectura mexicana”

El pasado sábado 30 de marzo se llevó a cabo un conversatorio con familiares de algunos protagonistas de la exposición “80 años… Presencia del exilio español en la arquitectura mexicana” que se exhibe en la galería José Luis Benlliure de la Facultad de Arquitectura de la UNAM (FA) y que forma parte del programa conmemorativo por los 80 años del exilio republicano español en nuestro país.

La actividad tuvo un sesgo emotivo y fraternal, ya que no solo se recordaron los logros de los arquitectos protagonistas de la exposición, quienes realizaron valiosas aportaciones al desarrollo de esta disciplina en México, sino que se vertieron diversas anécdotas entrañables de la vida los arquitectos españoles exiliados en México.

La jornada fue encabezada por Juan Ignacio del Cueto Ruiz-Funes, investigador de la FA, y por el académico venezolano Henry Vicente, curador de la exposición “Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español” que se presentó en Madrid en 2007. La “mesa” del conversatorio estuvo conformada por Antonia Candela Martín (hija de Félix Candela Outeriño), Ángel Azorín Castellano (nieto de Francisco Azorín Izquierdo e hijo de Ángel Azorín Poch), Tatiana Bilbao Spamer (nieta de Tomás Bilbao Hospitalet), Ovidio Botella Arriaga (nieto de Ovidio Botella Pastor), Silvia Segarra Lagunes (hija de Enrique Segarra Tomás), Ana Benito Vinós (hija de Mariano Benito Araluce), Germán Saavedra Ordorika (hijo de Nile y sobrino de Imanol y Jokin Ordorika Bengoechea) y Mariana Miquelajauregui Foncerrada (nieta de Ramón Mikelajauregui Aranaz).

Asistieron también diversas personalidades vinculadas con la temática de la exposición, como Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo, Miguel Utray Delgado, Consejero de Cultura de la Embalada de España y Director del Centro Cultural de España en México, y tres protagonistas de la muestra: los “arquitectos mexicanos nacidos en España” Víctor Rivera, Nile Ordorika y Aída Pérez.

Tras la intervención de los miembros de la mesa, participaron otros familiares o allegados de aquellos profesionistas, quienes fueron desgranando los recuerdos personales y la impronta de gratitud a México que les dejaron sus antepasados exiliados. Así, fueron tomando la palabra Tomás Bilbao Durán (hijo de Tomás Bilbao Hospitalet, cuñado de José Luis Benlliure Galán y padre de Tatiana Bilbao, la más famosa de nuestras arquitectas en el mundo), María Luisa Capella (directora del CEME-Centro de Estudios sobre Migraciones y Exilios), Cotelo Guzmán Giner de los Ríos (nieta de Don Bernardo Giner de los Ríos), Fernando Gay García (hijo de Fernando Gay Buchón), Ovidio Botella Campos (“Ovidio 2”, hijo, padre y abuelo de Ovidio 1, 3 y 4, respectivamente), Arturo Sáenz de la Calzada Agüado (hijo de Arturo Sáenz de la Calzada Gorostiza), José María “Tite” Bilbao (nieto de Tomás y sobrino de José Luis Benlliure), Miguel Utray (Director del CCE-Mx), la arquitecta Clara de Buen (hija del ingeniero Óscar de Buen), Kirén Miret (hija de Pere Fernández Miret) y, claro, los tres protagonistas: Aída Pérez,  Víctor Rivera y Nile Ordorika.

Todos los comentarios nos hicieron conocer o recordar diferentes facetas de estos arquitectos, reir a mandíbula batiente y, también, dejar escapar algunas lágrimas… Fue el entrañable encuentro de una gran familia.

Les compartimos algunas fotografías del evento. La exposición, en la que se rinde homenaje al legado de los arquitectos españoles exiliados y al de aquellos niños que acompañaron el éxodo de sus padres y se formaron en México, estará en exhibición hasta el 6 de abril en la FA-UNAM. ¡No dejes de visitarla!

La Ministra Reyes Maroto participa en la presentación de la Fundación Universidad–Empresa

Tuvimos el enorme gusto de recibir este martes 12 de marzo a María Reyes Maroto Illera, Ministra de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de España, quien asistió a la presentación de la Fundación Universidad–Empresa (FUE) que se realizó en la Consejería de Educación de España en México, institución con la que tenemos la fortuna de compartir las instalaciones.

En el acto de presentación de la institución educativa también participaron el Embajador de España en México, Juan López–Dóriga Pérez; Fernando Martínez Gómez, vicepresidente de la FUE; Gerardo Candiani, presidente del Consejo Asesor de la FUE–México; Jaime Valls, secretario general ejecutivo de la ANUIES; así como Ángel Asensio, Presidente de la Cámara de Comercio de Madrid.

En el acto, la Ministra expresó que “desde el gobierno de España y el Ministerio vamos a apoyar esta apuesta porque creemos que es un acierto que, a través de este vínculo entre la universidad y la empresa, consigamos desarrollar la capacidad de nuestros trabajadores”, objetivos que persigue la FUE.

Recordamos que la Ministra nos había visitado recientemente en compañía de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, quien realizó una gira oficial por nuestro país en el mes de enero y tuvo un encuentro con la Mesa Directiva y el Patronato del Ateneo. Tanto en aquella ocasión como en esta, se manifestó la voluntad de apoyar proyectos que promuevan la vinculación cultural y educativa entre México y España.

DE IZQUIERDA A DERECHA: Ernesto Casanova Caloto, Presidente del Ateneo Español de México; Reyes Maroto Illera, Ministra de Industria, Comercio y Turismo de España; Juan López–Dóriga Pérez, Embajador de España en México; Fernando Martínez Gómez, Vicepresidente de la FUE; y Diana Lavín, Coordinadora del Centro de la UNED en México. Foto: Fundación Universidad–Empresa.

 

La Ministra Reyes Maroto y el Presidente del Ateneo, Ernesto Casanova. Foto: Fernando Olmeda

 

Visita de Luis García Montero al Ateneo

Fue un gran honor recibir este lunes 11 de marzo al poeta granadino Luis García Montero, actual director del Instituto Cervantes, organización pública española cuyo principal objetivo es la promoción y enseñanza de la lengua española, y la difusión de la cultura de España e Hispanoamérica.

En el encuentro que tuvo con integrantes de la Mesa Directiva del Ateneo Español de México y con la Consejería de Educación de España en México, el escritor español reconoció la importancia de nuestra asociación civil por mantener viva la Memoria Histórica del Exilio Español y las aportaciones que el colectivo de refugiados hizo a México.

También se habló de la posibilidad de establecer convenios de colaboración en los que se pueda promocionar el Archivo y la Biblioteca del Ateneo e incluso vincularse con otras bibliotecas del mundo que contienen documentos relacionados con el éxodo que vivieron miles de españoles tras la Guerra Civil.

Agradecemos a Luis García Montero por su visita, así como a la Embajada de España en México por haber hecho posible este memorable encuentro, en el que estuvieron representados el Ateneo Español de México, la Embajada de España en México, la Consejería de Educación de España en México, el Centro de Estudios, Migraciones y Exilios de la UNED y el Centro Cultural de España en México.

COMPARTIMOS ALGUNAS IMÁGENES DE LA VISITA.

Asamblea de asociados 2019

Muy estimadas y estimados asociados.
Por instrucciones de Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México, les informamos que la próxima Asamblea General Ordinaria de asociados se realizará el 26 de marzo del presente año en nuestras instalaciones (Hamburgo 6, Col. Juárez, Alc. Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México).
Pueden descargar la CONVOCATORIA, donde se indican los horarios, condiciones y orden del día. Les pedimos que lean cuidadosamente este documento (recuerden que es requisito estar al corriente con su anualidad para poder tener voz y voto).
En el mismo archivo se incluye el formato de la Carta Poder, para quienes no puedan asistir.
Estos documentos también serán enviados vía Correos de México a sus domicilios.
Aprovechamos la ocasión para enviarles un muy cordial saludo.
Les esperamos, será un gusto verles.

José Luis Ábalos, Ministro de Fomento del Gobierno Español, visita el Ateneo

El Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, con el Consejero de Educación de España en México, Tomás Fernández, y el Presidente del Ateneo Español de México, Ernesto Casanova Caloto.

El pasado martes 5 de febrero tuvimos el enorme gusto de recibir en nuestras instalaciones a D. José Luis Ábalos, actual Ministro de Fomento del Gobierno de España, quien quiso de conocer el trabajo que realizamos para preservar y difundir la memoria histórica del Exilio Español en México. En su visita estuvo acompañado por Carmen Librero, presidenta de la empresa española de consultoría en Ingeniería Civil, INECO, así como por el equipo de trabajo del Ministerio.

Los visitantes fueron recibidos por el Consejero de Educación de España en México, Tomás Fernández, y por Ernesto Casanova Caloto, presidente de nuestra Asociación Civil, quien les mostró las joyas documentales que se resguardan en el Archivo y Biblioteca del Ateneo Español de México. Entre estos documentos, pudieron conocer algunas de las publicaciones periódicas de la época de la República, así como el diario de a bordo del Sinaia (barco que llegó al Puerto de Veracruz el 13 de junio de 1939). También tuvieron oportunidad de consultar el Documento Quintanilla, que compila un informe detallado de los tres primeros barcos de exiliados que llegaron a México: el Sinaia, el Mexique y el Ipanema.

Asimismo, en este encuentro se comentó la importancia de las actividades conmemorativas que tendrán lugar durante 2019, en el que se recordarán los 80 años del Exilio y los 70 años de la fundación del Ateneo. En ese sentido, Ábalos expresó su reconocimiento a la labor de conservar viva esta memoria compartida entre México y España: “Gracias por la tarea tan digna que hacéis desde esta institución”, comentó el Ministro desde su cuenta en la red social Twitter.

Por nuestra parte, agradecemos sinceramente esta visita, que se da en el contexto de la organización del programa conmemorativo ya mencionado, en el cual estarán involucrados los Gobiernos de México y España, así como las instituciones vinculadas con el Exilio Español en México, entre las que se encuentra nuestro Ateneo.

DE IZQUIERDA A DERECHA: Ernesto Casanova, José Luis Ábalos, Tomás Fernández y Carmen Librero.

Discurso de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, en El Colegio de México

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      Foto: Colmex.

 

México, tierra de acogida: 80 años del exilio republicano

 

Presidenta de El Colegio de México,

Señoras y Señores.

 

En 1939, con el final de la Guerra Civil, España expulsó de su país a casi medio millón de personas. Personas con nombres y apellidos, con vidas corrientes, con una casa y una calle en la que despertaban cada día y de la que tuvieron que marcharse. Algunos de ellos, para siempre.

No se me ocurre una condena más terrible para un ser humano: abandonar a la fuerza a tu gente, a tus amigos, a tu familia; abandonar el paisaje en el que has crecido; abandonar tu profesión, tus objetos, tus costumbres felices. Abandonar, en muchos casos, tu propia lengua. Toda tu identidad.

Por eso, la deuda de España con México no puede ser pagada: porque en ese trance terrible, recibió con los brazos abiertos a decenas de miles de españoles que huían de su país. “¿Necesitas una patria?”, les preguntó. “Yo te la ofrezco”.

Luis Buñuel, el gran cineasta español, no sentía en su juventud ningún interés por Latinoamérica. Cuando acabó la Guerra Civil y tuvo que exiliarse, decidió irse a Estados Unidos. Estaba viviendo allí, a la espera del permiso de residencia definitivo, cuando le invitaron a México para hacer una película. Y entonces vino y se enamoró inmediatamente del país. Abandonó la idea de vivir en Los Ángeles y se instaló en Ciudad de México. Pasó en este país casi veinte años, y llegó a considerarse a sí mismo mexicano. Murió aquí.

En sus memorias dice: “México es un verdadero país, en el que los habitantes se hallan animados de un impulso, de un deseo de aprender y de avanzar que raramente se encuentra en otras partes. Se añaden a ello una extrema amabilidad, un sentido de la amistad y la hospitalidad que han hecho de México, desde la guerra de España hasta el golpe de estado de Pinochet en Chile, una tierra de asilo seguro

Aún hoy, en estos tiempos de Migraciones turbulentas que vivimos, México sigue siendo esa tierra de acogida de la que es posible enamorarse. Una tierra que, incluso cuando se llega a ella huyendo de una persecución o de la miseria, resulta consoladora. No va a haber ningún muro que cambie eso.

El exilio español en México tiene una luz deslumbrante porque algunos de nuestros mejores poetas, creadores e intelectuales se establecieron aquí. Pero el exilio trajo a estas tierras también —o sobre todo— a asalariados del campo y de la industria, amas de casa, pequeños propietarios, científicos, gentes de profesiones liberales, profesores, maestros y médicos de diferentes ideologías.

No contaminemos al exilio de romanticismo ni de épica. El exilio es abominable siempre. Aunque gracias a él, a veces, se hayan creado algunos de los versos más hermosos. El gran éxodo republicano de 1939, el último de los grandes exilios de la historia de España, cumple en 2019 80 años. Entre 1936 y 1939 —ustedes lo saben— España vivió uno de sus periodos más cruentos. La Guerra Civil puso a prueba el orden internacional y mostró las debilidades de la entonces Sociedad de Naciones.

Queremos un mundo en el que eso no pueda pasar. Un mundo en el que Naciones Unidas y el multilateralismo tengan la fuerza de imponer la prudencia y de parar las guerras. Por eso nos gusta tanto la Unión Europea, uno de los proyectos políticos más ambiciosos y más benéficos de nuestro tiempo.

En aquella época, aquello no fue posible. Mientras el pueblo defendía sin apenas recursos la democracia española, fueron pocos los países que mostraron su solidaridad con la República. Entre ellos, destaca de forma sobresaliente México, que alzó su voz en el ámbito internacional para pedir apoyos hacia el Gobierno legítimo de Azaña.

La solidaridad mexicana de aquellos tiempos de guerra es admirable. Brindó apoyo y suministros, en la medida de sus posibilidades, y realizó gestiones diplomáticas para habilitar cauces de compra cerrados para los españoles. Se sumó a las Brigadas Internacionales para luchar en una tierra que les era ajena con el objetivo de derrotar al fascismo. Y acogió a los llamados Niños de Morelia, que huían de un conflicto traumático en el que la población civil se había visto más afectada que en ninguna guerra anterior.

Por un lado, crueldad, barbarie y sinrazón. Por el otro, generosidad y acogida. Empezar de cero en un país nuevo nunca es fácil. Los españoles que llegaron aquí, desprovistos de casi todo, se agruparon en ciertos barrios del centro. Hoy hay una calle que se llama Vía del Exilio Español. La que entonces se llamaba calle de López, perpendicular a la Alameda Central. En esa calle, las familias se organizaban para salir adelante, para sobrevivir.

Muchas veces las mujeres —esas mujeres valientes del exilio— fueron las primeras en obtener ingresos para reconstruir los hogares perdidos, para mantener la moral alta, para transmitir la memoria y para sostener viva la esperanza del regreso.

En Ciudad de México quedan muchos rastros de aquellos tiempos. Algunos bares del centro se convirtieron en tertulias políticas de españoles, en las que se debatía sobre la guerra y se maldecía la suerte de Franco. En ellas convivían españoles de todo tipo: artistas, escritores, militares, militantes y obreros manuales. Todos unidos por la causa de la libertad.

El gobierno de Lázaro Cárdenas hizo posible además una idea luminosa: crear en México un centro para permitir que un buen número de profesores universitarios y de intelectuales españoles pudiera proseguir su tarea durante la tormenta de la guerra. Así se fundó en 1938 La Casa de España, el germen de este Colegio de México que hoy nos acoge. La dirigió hasta su muerte el gran ensayista mexicano Alfonso Reyes y recibió a figuras de la talla de Luis Recasens, León Felipe, José Moreno Villa, José Gaos, Enrique Díez-Canedo o Gonzalo Lafora, entre otros muchos.

México fue una patria, sí. Una patria verdadera. Luis Cernuda, otro de los grandes poetas de la Generación del 27 que tuvo que abandonar España, llegó aquí después de haber pasado varios años en Gran Bretaña. Y escribió sobre sí mismo: “El sentimiento de ser un extraño, que durante tiempo atrás te perseguía por los lugares donde viviste, allí —aquí, en México— callaba, al fin dormido. Estabas en tu sitio, o en un sitio que podía ser tuyo; con todo o con casi todo concordabas, y las cosas, aire, luz, paisaje, criaturas, te eran amigas. Igual que si una losa te hubieras quitado de encima, vivías como un resucitado”.

México permitió a miles de españoles resucitar. Rehacer su vida en un paisaje y con unas gentes que les eran amigas, como decía Cernuda. Esta deuda no puede pagarse. O puede pagarse, sólo, con gratitud. El fruto cultural del exilio republicano en este país resulta prodigioso. Aparte de este Colegio de México, es preciso recordar el Ateneo Español de México, que celebra en 2019 sus 70 años de existencia. En él perduran un archivo y una biblioteca extraordinarios. Y en él se impartieron conferencias, y se organizaron tertulias y exposiciones, que fueron fundamentales para acercar la cultura democrática española a la sociedad mexicana.

Los exiliados fundaron editoriales propias y colaboraron intensamente en otras mexicanas, como en el Fondo de Cultura Económica, donde sus traducciones son todavía imprescindibles. Aquellos libros, que entraban clandestinamente en España, contribuyeron a alimentar la conciencia de los españoles del interior.

Porque los exiliados españoles no dejaron ni un momento de mirar hacia lo que ocurría en el interior de su país. Tenían dos patrias: la de aquí y la de allí. La nueva y la que habían perdido. Enviaron dinero para apoyar a los presos políticos y denunciaron los asesinatos y las persecuciones de la dictadura. Luis Buñuel, María Zambrano, Max Aub, León Felipe, Luis Cernuda o Manuel Altolaguirre fueron algunos de los exiliados españoles ilustres que eligieron México para vivir esa segunda vida. Algunos, como Buñuel o Cernuda, murieron aquí, y aquí permanecen ya para siempre.

Pero lo vuelvo a decir: no arrojemos ningún romanticismo sobre el exilio. Es siempre un trance terrible. Miremos hoy hacia los exiliados actuales de tantos países que viven vidas truncadas, hacia los migrantes que huyen de la miseria, de la persecución o de la violencia. Y recordemos que eso fue, en algún momento, lo que les pasó a los españoles en 1939. Como en estos días, en Venezuela. Ningún gobernante es virtuoso y ningún gobernante tiene legitimidad si sus ciudadanos se ven obligados a marcharse de su país. Dan igual las razones doctrinales que tenga. Dan igual los intereses que estén en juego. La emigración forzada o el exilio son intolerables. Y son insostenibles.

Porque la democracia —recordémoslo siempre— no es únicamente un sistema electoral. La democracia es el sistema que respeta a las minorías y que permite a sus ciudadanos establecer un proyecto de vida autónomo y libre. A todos sus ciudadanos. Si esos ciudadanos tienen que marcharse a otra parte en busca de un trabajo, como ha pasado en España en la última década, la democracia se debilita. Y si tienen que marcharse en masa en busca de un plato de comida o de la libertad, como lleva años pasando en Venezuela, la democracia se revienta.

En 1939 fue España. En 2019 hay focos de exilio, desgraciadamente, por todo el planeta. Sirios que huyen de la guerra, africanos que huyen del hambre, venezolanos que huyen de un régimen hostil, centroamericanos que huyen de todo eso a la vez…

Son personas, seres humanos que abandonaron su casa. Que dejaron atrás a veces a quienes amaban, a sus familias, a sus hijos. Que arriesgan su vida. Que no saben si volverán a tocar con los dedos la tierra en la que nacieron. Son personas, no actores de un juego de geoestrategia. Son seres humanos, no tienen código de barras. No son intercambiables.

Yo soy político y creo en la política. Pero sólo si es capaz de mirarlo todo en dimensiones humanas. Si trata de mejorar la vida de la gente. Si se acuerda cada día de que muchas personas están en ese momento abandonando a la fuerza su pequeña patria para irse a otra parte.

El Gobierno que presido quiere recuperar la memoria del exilio republicano para España. Durante décadas, un puñado de investigadores se ha dedicado a mostrar el legado de aquellos hombres y mujeres. Ha llegado el momento de que sea el Estado el que rinda homenaje al exilio y haga todo lo posible para darlo a conocer entre los españoles de hoy.

Soy consciente de que llegamos tarde. La mayoría de aquellos compatriotas ya no está entre nosotros. Pero su trabajo, su ejemplo y sus obras permanecen. Ha llegado el momento de pedirles perdón, de reconocer su sacrificio y de devolverles su lugar en la historia de España.

Tenemos una mala noticia. Hoy, en todo el mundo, hay nostálgicos de los tiempos terribles. De los nacionalismos excluyentes, de la incomunicación y de la intolerancia. También en España ha vuelto a haber nostálgicos del franquismo. Apuestan por recortar los derechos de las mujeres o de los que no piensan como ellos. Apuestan por cerrar las fronteras para que nadie pueda encontrar en España su segunda oportunidad de vida. Apuestan, en fin, por reivindicar lo peor de nuestra historia.

Este resurgimiento de lo peor que tuvimos prueba la necesidad imperiosa de que recordemos. De que recordemos siempre. En las escuelas, en la acción política, en la sociedad civil. Sin ningún rencor, porque el rencor ensucia cualquier pensamiento, pero sin ningún titubeo. Debemos recordar porque aquellos que sufrieron el exilio merecen —merecéis —ese acto de justicia. Pero debemos recordar, sobre todo, porque queremos que eso no vuelva a producirse nunca. En ningún lugar, en ningún país. Nunca.

Quiero acabar con una imagen simbólica que resume la deuda que la España democrática tiene con México. Manuel Azaña, el presidente legítimo de la República, se exilió en Francia, como ustedes saben bien. En el verano de 1940, enfermo y perseguido por las fuerzas alemanas, que habían ocupado ya buena parte del territorio francés, fue trasladado en ambulancia a Montauban. Allí fue a visitarle el ministro plenipotenciario de México, Luis Ignacio Rodríguez Taboada, quien se convirtió, en aquellos últimos meses de vida de Azaña, en su amigo y en su protector.

Cuando Azaña murió, en noviembre de ese año, las autoridades de Petain prohibieron que se colocara sobre su féretro la bandera republicana para no irritar a Franco y a los nazis. Rodríguez Taboada le dijo entonces al prefecto francés unas palabras que la historia no va a olvidar nunca: “Lo cubrirá la bandera de México. Para nosotros será un privilegio. Para los republicanos, una esperanza. Y para ustedes una dolorosa lección”. México, una vez más, fue una patria.

Muchas gracias.