Conversatorio “80 aniversario del Exilio español en México y el 70 aniversario del Ateneo Español de México” en la Cámara de Diputados

EL ATENEO COMO RESGUARDO DE LA MEMORIA DEL EXILIO ESPAÑOL EN MÉXICO

Conversatorio “80 aniversario del Exilio español en México y el 70 aniversario del Ateneo Español de México” en la Cámara de Diputados

En conmemoración del 80 aniversario del Exilio Español en México y el 70 aniversario del Ateneo Español de México, el 19 de agosto se llevó a cabo un Conversatorio en la Biblioteca Legislativa de la Cámara de Diputados, con la participación de Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México; Fernando Serrano Migallón, miembro del Patronato del Ateneo Español de México; David Jorge, historiador e investigador de El Colegio de México, también miembro de la Mesa Directiva del Ateneo; José María Espinasa Yllades, director del Museo de la Ciudad de México; y María Vázquez Valdez, directora de la Biblioteca y Archivo de la Cámara de Diputados.

El conversatorio atravesó diversos temas vinculados con el Exilio, desde la dimensión internacional que tuvo la Guerra Civil Española y la postura de México ante la República Española, hasta las aportaciones que los exiliados españoles hicieron en México, relación que contribuyó a entrelazar ambas naciones. Se destacó, por ejemplo, el importante papel que la poesía ha jugado en la comprensión de estos sucesos históricos.

Ernesto Casanova Caloto resaltó la posición cultural del Ateneo Español de México, como la institución que resguarda la Memoria Histórica del Exilio Español, lo cual atañe tanto a la sociedad española como a la mexicana. El presidente de la asociación se refirió al crecimiento que ha tenido la institución en los últimos años, así como al importante acervo resguardado en su Archivo y Biblioteca, donde se conserva un repositorio único en el mundo en virtud de la condensación de materiales especializados sobre la Segunda República, la Guerra Civil y el Exilio Español.

GALERÍA FOTOGRÁFICA:

Fotos: Grecia Catherine Muñoz Roa.

Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo.

 

Público asistente al conversatorio

 

De izquierda a derecha: María Vazquez Valdez, Fernando Serrano Migallón, Ernesto Casanova Caloto, David Jorge y José María Espinasa Yllades.

 

Fotos: Cortesía Dirección de Archivo y Bibliotecas de la Cámara de Diputados.

Panel del Conversatorio “80 aniversario del Exilio Español y 70 aniversario del Ateneo Español de México”.

 

El público tuvo oportunidad de intercambiar dudas y puntos de vista con los participantes.

 

Sergio de Miguel Agüero escribe sobre la Calle López

Vía: El Universal 16/08/2019 antonio.diaz@clabsa.com.mx

Sergio de Miguel Agüero, hijo de refugiados españoles, indagó sobre esa vía en el Barrio Español de la Ciudad de México.

El 13 de junio se cumplieron 80 años del desembarco del Sinaia en Veracruz. El barco transportaba personas de origen español que buscaban asilo político. Así como el Sinaia hubo otros barcos, como el Mexique, el Ipanema o el Flandre.

Los pasajeros de todas esas naves se desplazaron hacia diferentes partes del país, uno de esos puntos fue la Ciudad de Mè¡éxico, donde se conformó el Barrio Español, espacio que se distribuye por 24 calles y nueve intersecciones que en total suman 17 kilómetros cuadrados, en el Centro de la capital.

Sin embargo, de las 24 calles, resalta una: Calle López, porque es la única que no tiene el nombre de personajes históricos como Juárez, o bien, eventos como el Porfiriato, la Reforma o la Independencia.

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Barcos del Exilio Republicano Español

Con motivo del 80 aniversario del exilio republicano, la Asociación de Hijos y Nietos del Exilio Español ha decidido participar en su conmemoración con la realización de un proyecto digital de divulgación y de recuerdo. Este proyecto denominado Barcos del Exilio republicano español, nos presenta el exilio republicano desde la perspectiva de las vías marítimas que se utilizaron para exiliarse, los barcos que participaron en el traslado de los exiliados, los puertos de salida y los puertos de llegada.

El sitio es http://www.barcosdelexiliorepublicano.com/ También puedes entrar dando clic en la imagen:

Presentan en las instalaciones del Ateneo Español de México un libro en el 80º aniversario del exilio republicano

Les compartimos la siguiente nota publicada por España exterior sobre la presentación de La Segunda República Española, siembra de dignidad, democracia y libertad de Sergio de Miguel Agüero.

Presentan en las instalaciones del Ateneo Español de México un libro en el 80º aniversario del exilio republicano

‘El exilio español. Siembra de dignidad, democracia y libertad’ de Sergio de Miguel Agüero

Dentro del marco de actividades que rememora la llegada de miles de republicanos españoles a México hace 80 años, se llevó a cabo la presentación del libro El exilio español. Siembra de dignidad, democracia y libertad de Sergio de Miguel Agüero, en las instalaciones del Ateneo Español de México. En el acto estuvieron presentes, Ernesto Casanova, presidente del Ateneo; Josefina Tomé, vicepresidenta de la institución y miembro del Consejo de Residentes Españoles en México (CRE); y Aurora María Díez-Canedo, doctora en Historia, profesora e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El libro recoge la valiosa experiencia de dos emigrantes -el padre (de profesión ebanista) y el abuelo (talabartero) del autor- que tuvieron que dejar su tierra y tras recorrer varios caminos, que incluyeron el paso por un campo de concentración en Francia, llegaron a este país, en donde se establecieron y forjaron una nueva vida. También muestra la importante labor de las mujeres que los acompañaron en esta aventura, y que formaron junto a ellos una familia que supo unir los valores de dos países.

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4.427 nombres españoles contra la barbarie nazi en Mauthausen

Durante años, los datos de 4.427 personas que murieron en el campo de concentración nazi de Mauthausen-Gusenentre 1940 y 1945 estuvieron arrinconados en unos viejos libros de la sede del Registro Civil Central, en la madrileña calle de la Montera. Nombres, apellidos, lugares de nacimiento y fechas de defunción que permitían unir los crímenes nazis con las miles de historias personales de estos españoles republicanos, que lucharon en dos guerras y sufrieron lo indecible hasta encontrar su final en un campo de concentración. Tras fijar el 5 de mayo como un día para homenajear todos los años a las víctimas españolas del nazismo, el Gobierno ha publicado este viernes en el Boletín Oficial del Estado(BOE) los datos de todas las víctimas españolas de Mauthausen.

El objetivo de este edicto, además de reconocer a estas personas, es el de que los familiares y descendientes de las víctimas puedan cotejar por sí mismos los datos disponibles. La lista publicada en el BOE ha sido coordinada por un grupo de historiadores, dirigidos por el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Gutmaro Gómez Bravo, que asegura que “hay datos de apellidos o lugares de origen que pueden ser erróneos porque muchos prisioneros de guerra tenían miedo de que hubiera represalias contra sus seres queridos o compañeros políticos”. “Es un valioso documento histórico, pero tiene posibles errores y por eso se abre un proceso de alegaciones”, explica Jorge del Hoyo, coordinador académico de la comisión interministerial para el 80º aniversario del exilio republicano, una condición política que tenían “el 99,9%” de las víctimas españolas de Mauthausen.

A los 4.427 nombres que aparecen en los libros se han añadido 695 más tras el trabajo de los historiadores, que han utilizado fondos de asociaciones como la Amical de Mauthausen para tratar de poner nombre y apellidos a todas las víctimas españolas del genocidio nazi, también aquellas que acabaron en otros campos y que se registrarán en futuras inscripciones. Gómez Bravo asegura que este trabajo de registro es “muy importante” desde el punto de vista de la memoria histórica porque, cuando la España franquista recibió los archivos, los escondió. Reunidos en 10 volúmenes, debían haber servido para que los familiares de las víctimas pudieran reclamar compensaciones tanto a Alemania como a Francia, pero fueron olvidados a propósito.

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VENTANA A MI COMUNIDAD: UNA OPORTUNIDAD DE CONOCER NUESTROS PUEBLOS ORIGINARIOS

Conocer a México implica conocer a sus pueblos originarios: costumbres, lenguas, educación y lazos que nos unen como sociedad. Para nuestro crecimiento cultural y la construcción de nuestra identidad, es fundamental conocer nuestras raíces, así como fomentar su estudio.

Por lo anterior, la empresa Videoservicios Profesionales ha creado un espacio virtual llamado “Ventana a mi Comunidad”, donde comparten todo un trabajo filmográfico a manera de cápsulas sobre las culturas indígenas que existen en nuestro país.

En el sitio ventanaamicomunidad.org encontrarás un amplio acercamiento al contexto geográfico, social y artístico de estas comunidades, que servirá para ampliar el panorama cultural de muchos.

Este proyecto fue realizado de 2004 a 2017 y cuenta con mas de 250 cápsulas, divididas en zona norte, centro y sur de nuestro país. ¡Te invitamos a conocer el sitio!

Clic en la imagen parara ir al sitio web.

Conmemoración de los 80 años del Exilio Republicano Español en el Puerto de Veracruz.

Conmemoración del 80 aniversario del Exilio Republicano Español en el Teatro Clavijero de Veracruz. DE IZQUIERDA A DERECHA: Al micrófono, Silvia Giorguli Saucedo, Presidenta de El Colegio de México. Sentados: Enrique Márquez Jaramillo, Director Ejecutivo de DIplomacia Cultural de la SRE; Juan López–Dóriga Pérez, Embajador de España en México; Cuitláhuac García Jiménez, Gobernador del Estado de Veracruz; Irene Lozano Domingo, Secretaria de Estado de España Global; Marcelo Ebrard Casaubon, Secretario de Relaciones Exteriores; Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, presidente de la Comisión para la Organización de Actividades Conmemorativas; Ernesto Casanova Caloto, Presidente del Ateneo Español de México; Cristina Latorre Sancho, Subsecretaria de Justicia de España; Fernando Yunes Márquez, Presidente Municipal de Veracruz; Sara Ladrón de Guevara, Rectora de la Universidad Veracruzana; el Arq. Lázaro Cárdenas Batel y la Sen. Gloria Sánchez Hernández

El 13 de junio de 1939 arribó al Puerto de Veracruz el Buque Sinaia, el primer barco que llegó a México con el fin exclusivo de trasladar a miles de ciudadanos españoles que debieron salir de su tierra de origen tras la derrota del Gobierno legítimo de la República y la instauración de la dictadura franquista. Al Sinaia siguieron numerosas embarcaciones y se estima que a nuestro país arribaron más de veinte mil españoles buscando refugio. En este 2019, ocho décadas después, el Ateneo Español de México, A.C., y la Comisión para la Organización de Actos Conmemorativos de los 80 Años del Exilio Republicano Español, realizamos un gran acto en el Teatro Francisco Javier Clavijero de Veracruz para recordar estos importantes hechos históricos. El mismo día, en la Plaza de la República del Puerto, se develó una placa donde quedará plasmado el agradecimiento de los exiliados y sus descendientes a México y al Presidente Lázaro Cárdenas.

Queremos destacar que estos actos se realizaron gracias al importante apoyo brindado por los Gobiernos de México y España, así como del Gobierno del Estado de Veracruz, la Presidencia Municipal de Veracruz, la Universidad Veracruzana, el Instituto Veracruzano de Cultura, la Administración Portuaria Integral de Veracruz, El Colegio de México, el Colegio Madrid, el Patronato del Ateneo Español de México y a El País.

El acto inició con la participación del Mtro. Fernando Yunes Márquez, Presidente Municipal de Veracruz, quien aprovechó la ocasión para dar la bienvenida a todos los asistentes al Puerto al que arribaron algunos de los más emblemáticos barcos del exilio español. Destacó que la ciudad los recibió con los brazos abiertos y aprovechó para mencionar a algunos de los refugiados más ilustres, quienes brindaron sus aportaciones a nuestro país y dejaron “una huella imborrable que forma parte de la historia de Veracruz y de México”. Uno de los momentos más emotivos del evento fue cuando Yunes recordó a Lázaro Cárdenas e inmediatamente el público se puso de pie para ovacionar al Presidente que encabezó la recepción del Exilio Español hace ochenta años.

Posteriormente, el Lic. Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México, tomó la palabra para expresar su emoción y sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones que brindaron su apoyo para la organización de las actividades que se realizaron en el Puerto de Veracruz para conmemorar los 80 años del Exilio Español, en el aniversario de la llegada del Sinaia, el más emblemático de los barco que arribaron “cargados de los recuerdos de una España democrática derrotada por las fuerzas fascistas, pero también de la esperanza en una nueva tierra, para muchos incógnita, que generosamente abrió sus puertas en aquellos tiempos de necesidad”.  En ese sentido, reconoció la deuda impagable con México por haberlos acogido

Mencionó que en su última estancia en México, el Presidente de España, Pedro Sánchez, tuvo ocasión de recordar al Exilio Español en México, así como visitar el Ateneo Español de México. TambIén, el mismo día 13 de junio, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, otorgó un espacio en su Conferencia Matutina para recordar la efeméride y entregar un diploma en refrendo de la amistad entre el Gobierno de México y el Exilio Español, el cual fue recibido por el decano del exilio, nuestro muy querido Ing. Fernando Rodríguez Miaja.

Cuauhtémoc Cárdenas y Emiliana Claraco. Fotografía de cortesía del diario El País

Ernesto Casanova Caloto, Presidente del Ateneo Español de México. Fotografía por Grecia Catherine Roa.

Publico en el teatro Clavijero. Fotografía por Grecia Catherine Roa

A continuación, nuestro querido asociado Juan Ramiro Ruiz Durá, uno de los varios “embotellados de origen” que se encontraba presente, leyó su poema “Ochenta años” , del cual destacamos las siguientes líneas:

  Hace ya ochenta años.

Ochenta abriles de levantar el puño

para que desde allá nos vieran.

Ochenta nochebuenas de enviar el abrazo

a los que se quedaron.

Ochenta veces consultando el pasaporte

para saber quién somos, sin saberlo.

Ochenta sobremesas trasminando nostalgias

a los hijos y nietos

que aún guardan esa historia que no es suya.

Hace ya ochenta años.

Ochenta años cumplidos de la orfandad remota.

¡Ochenta años y un siempre de la adopción fraterna!

La Dra. Silvia Giorguli Saucedo, Presidenta de El Colegio de México hizó uso de la palabra para destacar las importantes contribuciones de los exiliados a la educación y la cultura mexicanas, a través de su incorporación a instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Fondo de Cultura Económica e incluso la fundación de diversas instituciones que hasta la fecha siguen siendo puntos de referencia, como el Colegio Madrid, el Ateneo Español de México o el propio Colegio de México. Concluyó destacando la experiencia de integración de los transterrados, retomando la idea de José Gaos, según la cual “hay un proceso de conciliación de los valores españoles en paralelo con una fidelidad y adhesión a los mexicanos”, que conforma la identidad de este colectivo y sus descendientes.

Por su parte, la subsecretaria de Justicia de España, Dña. Cristina Latorre Sancho, brindó un emotivo discurso donde se refirió al compromiso del actual Gobierno de España para recuperar la memoria de las enormes contribuciones que hicieron los exiliados en todos los países donde fueron acogidos. También aprovecho para agradecer a México, a su pueblo y sus autoridades, por el ejemplo de solidaridad y compromiso que mostraron al recibir a los españoles en tiempo de necesidad: “su apoyo a España en tiempos convulsos forma parte de ese legado inmaterial que constituye un hito en nuestra historia reciente y debe formar parte de nuestra memoria colectiva”, concluyó la funcionaria.

Acto seguido, Dña. Irene  Lozano Domingo, habló del orgullo de encontrarse en el Puerto de Veracruz, que acogió a tantos miles de españoles que llegaron a México en busca de una segunda patria y, al mismo tiempo, forman parte de la historia de la construcción de la democracia española. Aprovechó la ocasión para recordar a Amalia Solórzano, quien promovió la llegada de los llamados Niños de Morelia, lo que ameritó el aplauso espontáneo del público.

Juan Ramiro Ruiz Durá. Fotografía por Grecia Catherine Roa

Lázaro Cárdenas Batel, Cuitláhuac García Jiménez, Cuauhtémoc Cárdenas y Ernesto Casanova Caloto. Fotografía por Grecia Catherine Roa.

Irene Lozano mencionó asimismo algunos de los destacados nombres de exiliados españoles que arribaron a México, de quienes dijo “eran lo mejor de España”: Trinidad Martínez, Manuel Altolaguirre, Concha Méndez, Joaquín Diez Canedo, Luis Cernuda, León Felipe, Max Aub, José Bergamín o María Zambrano, de quien destacó el deseo de que no volvieran a haber exiliados en el mundo. Concluyó agradeciendo la fraternidad y el cuidado de los mejores valores humanos.

El Gobernador de Veracruz, el Ing. Cuitláhuac García Jiménez, destacó que el pueblo veracruzano recibió a los republicanos españoles con las puertas abiertas, por ser representantes del pensamiento y la democracia española. Señaló, en ese sentido, que “la Guerra Civil española la ganó México” por haber recibido a lo mejor de España que llegó con el Exilio.

Se anunció que ese mismo día, en el Puerto de Sète, Francia, lugar de partida del Sinaia, también se develó una placa en conmemoración de los 80 años del Exilio Español, para lo cual, minutos antes de iniciar el acto en el Teatro Clavijero, el presidente del Ateneo, Ernesto Casanova, se enlazó en vivo a través de una videoconferencia con Eloy Martínez Monegal, presidente de la Association pour le Souvenir de l’Exil Républicain Espagnol en France (ASEREF), en la que tuvo oportunidad de saludar a los asistentes y celebrar la realización de estas actividades en ambos lados del Atlántico, con las que se contribuye significativamente a preservar la Memoria Histórica.

Acto seguido, se dio inicio a la entrega de reconocimientos a algunos de los presentes, para lo cual el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Presidente de la Comisión Organizadora de Actos de Conmemoración del 80 Aniversario del Exilio Español, junto con Ernesto Casanova Caloto, Presidente del Ateneo Español de México, bajaron del estrado para entregar personalmente los diplomas a las personas que formaron parte de la comunidad de exiliados que arribó a nuestro país en los Barcos de la Libertad, “con España presente en el recuerdo, con México presente en la esperanza”, como dice el poema que Pedro Garfias escribió a bordo del Sinaia. La emotividad del acto se hizo visible en los abrazos que los homenajeados prodigaron especialmente al hijo de aquel presidente que abrió las puertas de México para salvar la vida y la libertad de miles de españoles.

Posteriormente, Cárdenas subió al estrado para rememorar el contexto de la Guerra Civil Española como una conflagración internacional, antesala de la Segunda Guerra Mundial, ya que el bando franquista recibió el apoyo de las fuerzas fascistas encabezadas por Hitler y Mussolini; por su parte, el Gobierno de México –recordó el Ingeniero– brindó en todo momento su apoyo a la República Española con todos los medios posibles, en virtud de que ambos países eran miembros de la Sociedad de las Naciones, además de las afinidades ideológicas que existían. El apoyo mexicano consistió en el envío de pertrechos y presionando en distintos foros internacionales.

Tras la derrota republicana, México anunció que abriría las puertas del país a todos los españoles que buscaran refugio, por lo que nuestro país recibió los beneficios de este exilio, no solo a través de la destacada presencia de artistas, científicos, académicos e intelectuales, sino mediante su integración plena a la sociedad. Cárdenas recordó que nuestro país ha sido tradicionalmente un país de asilo, por lo que exhortó a resolver los problemas migratorios de la actualidad a través de la cooperación y la cordialidad. Finalmente, aprovechó el foro para pedir a los presentes que sumen voluntades para la rehabilitación arquitectónica del Municipio de La Antigua, Veracruz, en virtud de su importancia histórica para nuestro país.

Para finalizar el acto en el Teatro Francisco Javier Claviero, el Canciller Marcelo Ebrard Casaubon transmitió el mensaje del Presidente Andrés Manuel López Obrador, que resumió en un agradecimiento por todo lo que el Exilio ha brindado a México. Destacó, como egresado de El Colegio de México, que el triunfo de la democracia en España le parece muy especial por ser una herencia de los republicanos.

En contraparte, expresó su satisfacción por la presencia de los representantes del Gobierno español y por el importante reconocimiento que han brindado al Exilio, a su historia, su sufrimiento y su esperanza de regresar a España durante largas décadas. “El día de hoy España les dice que son lo mejor de España”, dijo dirigiéndose a los exiliados y sus descendientes.

El Canciller concluyó con una reflexión en la que advirtió sobre el crecimiento de posturas en la actualidad que alientan el odio, el racismo y otras ideas que ocasionan el sufrimiento humano; por el contrario, reiteró el compromiso de luchar por la esperanza, la dignidad humana y el respeto a todas y a todos, lo que en su opinión, es en gran medida una enseñanza del Exilio Español en México, ante la que manifestó su convicción.

Una vez culminado el acto en el Teatro Francisco Javier Clavijero, los integrantes del presídium se dirigieron a la Plaza de la República, donde se encuentra el monolito con las placas conmemorativas que se han develado en aniversarios anteriores de la llegada del Exilio. En recuerdo de la efeméride, con el apoyo de los Gobiernos de España y México, se develó una placa con la siguiente inscripción:

GRACIAS MÉXICO

GRACIAS PRESIDENTE

LÁZARO CÁRDENAS

13 de junio de 1939 – 13 de junio de 2019

80 AÑOS DEL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL

Ahí, el Presidente del Ateneo Español de México, Ernesto Casanova Caloto, comentó que el objetivo fue agradecer por el recibimiento a los exiliados, quienes inyectaron gran vida a la sociedad, por lo que resaltó nuevamente que las instituciones deben tener muy claro que la Memoria Histórica del Exilio Republicano Español no se debe perder.

La develación culminó con los gritos de “¡Viva México! ¡Viva España!”

VAPOR MEXIQUE… Y MÉXICO ABRIÓ SUS PUERTAS

México, has abierto las puertas y las manos

al errante, al herido,

al desterrado, al héroe.

Siento que esto no pueda decirse en otra forma

y quiero que se peguen mis palabras

otra vez como besos en tus muros.

De par en par abriste tu puerta combatiente

y se llenó de extraños hijos tu cabellera

y tú tocaste con tus duras manos

las mejillas del hijo

que te parió con lágrimas la tormenta del mundo.

Canto general, Pablo Neruda

El 27 de julio de 1939 llegó al puerto de Veracruz el Vapor Mexique con 2091 personas a bordo. Tras la Guerra Civil de España, el pueblo y Gobierno mexicanos, impulsados por sentimientos de profunda simpatía, manifestaron que abrirían sus puertas a todos los exiliados españoles sin distinción de sexo, edad, filiación política y religiosa. El Gobierno del presidente Lázaro Cárdenas se hizo cargo de la transportación marítima para realizar tan importante emigración.

Durante la travesía, dentro del vapor Mexique se realizaron publicaciones de diarios informativos, donde hablaban desde algunas reglas de convivencia hasta la estructura social, política y geográfica de México, información básica que tenían que saber de su nuevo hogar.

Una vez que arribaron, la cantidad de personas implicó dificultades para el alojamiento, pues la capacidad total de los cuartos habilitados en el puerto era de 1800 plazas y aún quedaban 700 personas de los barcos anteriores, por lo que se gestionaron y obtuvieron permisos en los edificios de Hogar Campesino, Casa del Niño, Hospital Militar y el Edificio Faros.

Se registraron 405 menores de edad, 546 solteros, 1.041 casados, 72 viudos y 3 divorciados, la mayoría hablaba el castellano y el francés. Las profesiones u oficios que más se registraron fueron las de agricultores con 244, mecánicos con 62, profesores con 48, contadores con 34, metalúrgicos con 32 por mencionar algunos.

Entre las personas que llegaron en el Mexique estuvo Federico Patán Nieto, quien se embarcó con su familia en Burdeos casi a punto de cumplir dos años. También estaba Justo Diego Somonte Iturrioz, farmacéutico y químico, que llegó junto con su familia y trabajó en México en los laboratorios Lora e instaló una fábrica de láminas asfálticas. También llegaron Simón Otaola Oyarzabal, Luis López-Dóriga Messeguer y muchas otras personas que a la larga se integraron a la vida de nuestro país.

Homenaje a Narciso Bassols en el Senado de la República

Tuvimos el enorme gusto de asistir al homenaje que el Senado de la República organizó en el 60 aniversario luctuoso del Lic. Narciso Bassols, quien entre otros importantes méritos durante su trayectoria profesional, estuvo a cargo de la Embajada de México en Francia entre 1938 y 1939, años clave para los servicios de evacuación de los exiliados españoles hacia nuestro país.

El acto estuvo presidido por el Senador Martí Batres Guadarrama, contando también con participaciones de la Sen. Ifigenia Martínez, el diplomático Hermilo López Bassols y los especialistas académicos Georgina Nuafal Tuena, José Antonio Carrera y Alejandro Tomasini Bassols. Los ponentes coincidieron en destacar los importantes logros del abogado, político e intelectual mexicano, quien llegó a ocupar los cargos de Secretario de Gobernación y de Educación Pública, entre muchos otros. También se puso hincapié en la congruencia que Bassols siempre manifestó entre sus actos y sus ideas, así como en su ejemplar vocación como servidor público, pues nunca buscó  el beneficio personal.

En el presídium también estuvieron presentes los senadores José Luis Pech Várguez, Nancy de la Sierra Arámbula y Miguel Ángel Lucero Olivas, mientras que entre el público se encontraron presentes familiares del homenajeado, representantes de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional y el presidente del Ateneo Español de México, Ernesto Casanova Caloto, junto con otras integrantes de la Mesa Directiva de nuestra Asociación Civil.

Agradecemos muy sinceramente al Senador Martí Batres y a Hermilo López Bassols por la amable invitación.

Compartimos el video del acto completo publicado por el Senado de la República en sus redes sociales:

Ceremonia de 60 Aniversario Luctuoso del licenciado Narciso Bassols

🔴 Ceremonia de 60 Aniversario Luctuoso del licenciado Narciso Bassols

Posted by Senado de la República on Tuesday, July 23, 2019

6° Encuentro Nacional. “Comprometidos con la Educación”

 

Este 19 de julio tuvimos el gusto de participar en la inauguración del 6° Encuentro Nacional “Comprometidos con la Educación” que tuvo lugar en el Hotel NH Collection México City Reforma, y en el que se realizaron conferencias y talleres sobe el desarrollo de la educación en las TIC.

¡Agradecemos a Fundación Telefónica por la invitación y la grata experiencia!

 

Ipanema. “Reseña del viaje” por Azucena Rodríguez

EL 7 DE JULIO DE 2019, HARÁ 80 AÑOS QUE EL VAPOR IPANEMA ARRIBÓ AL PUERTO DE VERACRUZ CON 998 REFUGIADOS REPUBLICANOS A BORDO.

Al terminar la Guerra civil española, más de quinientos mil españoles pasaron a Francia huyendo de la barbarie franquista. Sin embargo, el gobierno francés en turno metió inmediatamente a miles de esos refugiados en campos de concentración, donde les dio un trato infrahumano.

Ante ello, el Presidente General Lázaro Cárdenas Del Río y el pueblo de México abrieron los brazos a todos aquellos españoles republicanos que quisieran venir a este país. Para este fin, el Servicio de Evacuación de los Refugiados Españoles (SERE) tuvo a su cargo una expedición que permitió a cientos de hombres y mujeres desplazarse hasta Burdeos y de ahí al Puerto de Pauillac con el fin de salir de esos campos de concentración francés. Finalmente, el Gobierno de la Segunda República Española en el Exilio fletó los barcos Ipanema, Sinaia y Mexique.

Entre los 998 pasajeros del barco Ipanema venían mis padres, Marcial Rodríguez González y Gloria Fernández Brossoise, así como mi abuela materna, María Dolores Brossoise Molina, y mis hermanos Marcial, Gloria y Alicia. Ellos llegaron al puerto el 13 de junio de 1939, muy temprano y fueron conducidos hasta el muelle en donde estaba el vapor que los conduciría a México. Antes de abordar, las autoridades debían elaborar un riguroso registro, en estricto orden alfabético con  los datos personales de cada cabeza de familia.

A los niños que viajarían en esa expedición, les latía el corazón con rapidez. Veían al Ipanema con miedo, como si fuera un “gigante” aunque no lo era; se trataba de un barco de carga  bastante antiguo, que tenía solamente una chimenea y una hélice.

Los niños pensaban:

– ¿En ese gigante vamos a viajar?-

Efectivamente, ese “gigante” los conduciría hacia la LIBERTAD.

Todos los documentos que he consultado indican que el Ipanema zarpó el 12 de junio, pero mi madre siempre me dijo que zarpó el día de San Antonio, el 13 de junio, mientras qye el primer número del periódico “IPANEMA, diario  de a bordo” está fechado el 14 de junio, al día siguiente de zarpar. El 13 de junio anochecía y los pasajeros, por fin, abordaron el barco; éste levó anclas y se deslizó por el estrecho de la Gironda, rumbo al Atlántico. Mi hermana, Gloria, recuerda los cantos nostálgicos de los pasajeros y que el vapor se despedía con el pitar de la sirena.

Al salir de la ría y entrar al Atlántico, el barco se movió tanto que todos se marearon, hasta la tripulación. Cuando pasaron frente a Finisterre, los gallegos que iban en el vapor leyeron unas palabras de despedida en gallego, como homenaje  a su patria chica “de parte de los que se marchan al exilio”. Encerraron el mensaje en una botella y la arrojaron al mar, con la esperanza de que alguien, algún día, la encontrara en las costas de Galicia. Finalmente, entonaron el Himno gallego.

Por ser barco de carga, el Ipanema no contaba con camarotes para pasajeros; por lo visto, acondicionaron algunas bodegas y las convirtieron en comedores y dormitorios -con literas-, pero separaron a los hombres de las mujeres. No he logrado saber si permitían que los matrimonios durmieran juntos. Mis padres, por ejemplo, estuvieron  separados durante toda la guerra y, como ellos, muchos otros matrimonios. Según testimonio de mi madre, “hacía tanto calor ahí dentro, en los dormitorios, que muchos preferimos subir las colchonetas a cubierta para descansar al aire libre”.

A pesar de los horrores vividos y de la incertidumbre de su futuro, aquellas mujeres y aquellos hombres tenían ánimo para cantar, charlar y porqué no, hasta para discutir de política y de futbol. ¡Estoy segura!

Había pasajeros andaluces, catalanes, asturianos, gallegos, vascos, valencianos, madrileños. Miembros del Partido Socialista, Movimiento Libertario Español, Izquierda Republicana, Ezquerra Republicana de Cataluña, Acció Catalana Republicana, Unión Republicana, Sociedades Hispánicas Confederadas, Partido Comunista; aunque también había pasajeros que no tenían filiación política. Igualmente, la Unión General de Trabajadores y la CNT estaban presentes. Entre los pasajeros iba la Legación Mexicana y el representante del SERE. Viajaban hombres y mujeres de muy diversos oficios y profesiones: matronas, enfermeras, agricultores, maestros, políticos, costureras, médicos, arquitectos, militares, poetas, músicos, periodistas, farmacéuticos ,catedráticos, magistrados, miembros de la Industria de la edificación y textil… había de todo…

En el afán de mantenerse unidos e informados, los periodistas a bordo (más de veinte) fundaron un periódico: “IPANEMA, Diario de a bordo” que publicaban todos los días. Algún pasajero llevaba una máquina de escribir (por la tipografía, tal parece que se trataba de una Remington Rand); con la máquina de escribir “picaban los textos en el stencil” y en él realizaban dibujos. Las copias las sacaban con cicloestil o mimeógrafo. Publicaron 26 números, la misma cantidad de días que duró la travesía. Desgraciadamente, no todos los números se conservan.

El “Diario de a bordo” fue una joya de la comunicación. Contaba con bastantes secciones: “Editorial”, “Parte Meteorológico”, “¿Conocéis México?”, “El Valle de México”, “Impresión del Día”, “Boletín Internacional”, “Avisos Importantes”, “Avisos y Convocatorias”, “Situación del barco a las 12:00 hrs”, y pasatiempos conformados por “Palabras Cruzadas”, “Crucigramas” y “Problemas a resolver” (en los cuales el o la ganadora, se llevaría un premio consistente en un paquete de tabaco Lucky, una pastilla de jabón o media bandeja de pastelillos -a escoger-). El humor estaba reflejado en “La caricatura de hoy”. Había sección de “Pérdidas y Hallazgos”, “Información General” y, por  supuesto, “El menú del día” en el que no podía faltar café con leche para el desayuno. La alimentación no estaba mal: Potage Saint Germain, filete de arenque, garbanzos, berenjenas, salmón, frutas, confituras. A través del “Diario”, los delegados de los partidos políticos, sindicatos y sociedades convocaban a sus miembros a reuniones periódicas. Los Editores crearon una extraña sección llamada: “Ipanemismos”, así como  Amenidades del Atlántico.

Las noticias internacionales las recibían por radio,  a través de  radiogramas, o por telégrafo.

El “Diario de a bordo” presentó una breve semblanza del Capitán: Comandante  Monsieur Marot, de origen catalán-francés, quien había navegado durante siete años la ruta del Golfo de México. El editor del periódico lo entrevistó al iniciar el viaje y le preguntó ¿Cuánto durará  la travesía? Éste respondió: “Si continúa el tiempo tan apacible como hasta ahora, invertiremos 12 días en atravesar  el Océano Atlántico y cubrir la primera etapa del viaje. Haremos escala en el Puerto de Santo Thomé, en donde estaremos  unas horas para reponer petróleo y agua potable. En el Mar Caribe invertiremos seis días hasta llegar a Veracruz o sea que el total del viaje será de 18 o 19 días; teniendo en cuenta que la velocidad que desarrolla el Ipanema es de 12 o 13 nudos por hora, equivalentes a igual número de de millas.”

El Capitán era un hombre tan afable con los pasajeros que, en las noches estrelladas, les daba explicaciones  de astronomía. Estoy segura de que mi hermano estaría en primera fila; él amaba la astronomía.

El Diario de a bordo nos cuenta :”en cuanto subieron al vapor, les hicieron entrega de toallas y sábanas  que tendrían que devolver al arribar a Veracruz”. ¡Qué diferencia con los campos de concentración! ¡Por fin eran tratados como personas! En varias ocasiones les entregaron: tabaco, papel de fumar y cerillas; pantalones, alpargatas y camisas a quienes lo requerían. Estaban perfectamente organizados; a través del Diario, les informaban: lugar, hora e iniciales de los apellidos para la entrega. Por cierto, en todos los números del “Diario de a Bordo”, exhortaban a los pasajeros  a NO  fumar en los dormitorios para evitar una desgracia. A juzgar por la insistencia del aviso, me parece que los fumadores no hacían caso.

En el Ipanema no había instrumentos musicales, “pero había voces conjuntas, muy bien entonadas”. Al segundo día de travesía, ya se habían formado varios coros: el Orfeó Catalá, Orfeó Gallego  y el Orfeó Vasco. También organizaron un Campeonato de Ajedrez.  A bordo, llevaban varios libros y  el Diario les daba los títulos  en la sección: “Lecturas del Viaje”. Había obra de Voltaire, Blasco Ibañez, Diderot y otros autores.

El Parte Meteorológico daba los pormenores del clima: buen tiempo, cielo abierto, mar ligeramente agitado. El día 14 estaban a 21 grados. A medida que avanzaban hacia América, la temperatura iba subiendo uno o dos grados diariamente. El día 16 estaban a 22 grados; el 17 a 23, el 18 a 26 grados.

Para que los pasajeros pusieran sus relojes en la hora del meridiano, todos los días, a las doce, se hacía un toque de sirena.

Mi hermana, Gloria, recuerda que el océano Atlántico estaba en completa calma y el vapor se deslizaba como si fuera una balsa. El Parte Meteorológico del 17 de junio dice: Ligera brisa del N, cielo claro, horizonte nublado y buen tiempo general. A las 7 de la tarde de ese día, los pasajeros que iban en popa, notaron como un choque violento y el barco empezó a trepidar en forma extraña. Mi hermana me cuenta que hubo un ruido ensordecedor y el movimiento descontrolado del barco era muy desagradable; todos los pasajeros pensaban que algo grave le había pasado al Ipanema.

Las mujeres y los niños estaban muy asustados. La tripulación subía y bajaba revisando todas las áreas del barco.  Los minutos, parecieron horas; nadie sabía lo que había ocurrido. Al día siguiente, el editor del “Diario” solicitó una entrevista con Monsieur Marot, para que explicara lo sucedido. El Capitán  respondió: “A las 19:00 horas de ayer, el vapor chocó contra un objeto no identificado, tal vez un tronco; una de las palas de la hélice tropezó contra un cuerpo duro. El percance no pone en riesgo la nave, ni las vidas de los pasajeros. Como consecuencia, tendremos una pequeñísima disminución en la velocidad y un aumento en la trepidación. La velocidad que perderemos, causará  un retraso de escasamente doce horas hasta Santo Thomé“.

Ante el percance, el Capitán estaba tranquilo o, al menos, eso hizo creer al editor y al pasaje. A partir de ese día, todas las tardes, a las cinco, el Capitán detenía el barco, pues el Ipanema estaba “haciendo aguas”, por lo que la tripulación y los pasajeros varones achicaban el agua que había entrado echándola al mar con cubos (cubetas). El barco había perdido velocidad; iba a 10 nudos por hora y  el que se detuviera, todos los días, ocasionó que hubiera más retraso.Mientras navegaba, el Ipanema no dejaba de trepidar.

Los pasajeros estaban muy nerviosos y desesperados. Tuvieron que ser atendidos por los siquiatras que iban a bordo. Gloria me cuenta que “un día observamos que el mar cambiaba de color. El verde intenso se iba transformando en azul marino y conforme avanzaba el barco, en azul turquesa. La tripulación nos comentó que nos estábamos adentrando en el Mar Caribe.”

El 23 de junio, corría el rumor entre los pasajeros, de que iban hacia la Martinica. El editor pidió hablar con el Capitán, quien le explicó:“Efectivamente, vanos hacia la Martinica, en ese puerto  hay un dique seco en el que pueden reparar la avería. Además, es necesario que los pasajeros descansen de la trepidación constante Yo pienso que tendremos un retraso de 24 horas.”

Llegaron a la Martinica al atardecer del día 24 de junio, pero el barco no pudo entrar en el dique hasta el día  27. Cuando se acercaron al  muelle, innumerables barquitas pequeñas se acercaron; eran los martiniquenses que les ofrecían toda clase de coloridas, olorosas y exóticas frutas tropicales que la mayoría de los viajeros jamás había comido: piñas, zapotes, mameyes, guayabas, mangos; y  vendían unas muñecas negritas con pañoleta en la cabeza y falditas de colores llamativos, con lunares blancos y rojos. Mi hermana se enamoró de una de ellas, pero mis padres no se la pudieron comprar.

El buque entró en el dique para ser reparado. Los pasajeros pudieron bajar a tierra, pero no  salir del puerto pues no tenían permiso de las autoridades; al anochecer, regresaban al barco para dormir. “Ya en tierra, una multitud bien expresiva se acercó a los pasajeros. Les ofrecieron refrescos, frutas, tabaco que vendían o les regalaban. Organizaron conciertos, funciones de cine, bailes…”

Los pobladores de la Martinica eran muy alegres y el recibimiento que les hicieron fue “como  una inesperada verbena española que florecería en medio de la Perla de las Antillas: color, viveza, música, buen sentido, comprensión y amor”, describe el editor del “Diario de a bordo”. Los españoles se integraron a la fiesta; interpretaron jotas, sardanas, tomadas andaluzas. La verbena  duró los tres días que estuvieron ahí.

Mientras esto  ocurría en la Martinica, los fascistas hicieron correr  por el mundo  la noticia de que un “barco rojo “había naufragado. Afortunadamente era mentira, pero los familiares de los pasajeros que quedaron en España y Francia, dieron por buena la noticia.

Al fin terminó  la reparación. Tres días tardaron en  cambiar la hélice.

Al atardecer del día 30 de junio, el Ipanema zarpó; con el pitar de la sirena se despedía y daba las gracias. Los refugiados agitaban las manos y lloraban de agradecimiento; en la isla, los  martiniquenses los  despedían agitando pañuelos de colores, llorando y gritando: -¡¡¡Bon voyage!!! ¡¡¡Bon voyage!!! De pronto, se escuchó un golpazo… el vapor había encallado en un banco de arena. De inmediato, salieron del puerto varios barcos-remolque que iban en su auxilio, pero su ayuda fue infructuosa; sólo la pericia del Capitán y su tripulación logró sacar el  vapor del banco de arena y el Ipanema, por fin, se hizo de nuevo a la mar.

Con un gran sentido del humor, los refugiados, inventaron una canción para narrar los sucesos:

“Se nos ha roto la hélice

y hemos embarrancado;

pero nuestra buena estrella

nos lleva sanos y salvos.”

¡¡Qué espíritu!!

El buque estaba reparado, recuperó su velocidad inicial y dejó de trepidar. ¡Lo estaban consiguiendo!

El Ipanema tenía que ir, por fuerza, a la isla Santo Thomé, pues debía abastecerse de petróleo y agua potable y de ahí, a Veracruz. A medida que se acercaba a México, la temperatura  iba aumentando: el 6 de julio ya estaban a 31 grados.

En el Ipanema empezaron los preparativos para el desembarco; los pasajeros  debían hacerse cargo de su equipaje, tener a mano los documentos migratorios, los pasaportes y todas sus pertenencias. Se les entregaron las instrucciones explicando lo que debían hacer para el desembarco y la estancia en el Puerto de Veracruz. También  se les dio un aviso para que “recogieran todas  las  sábanas y mantas que tenían extendidas en el suelo o en forma de tienda de campaña y que  las restituyeran a las literas, pues algunos pasajeros, al iniciar el viaje, las subieron para descansar al aire libre. Es preciso quitarle al barco esa sensación de campamento que ha tenido durante la travesía”.

Ya estaban muy cerca de Veracruz, cuando  el destino les dio otra sorpresa: el 6 de julio, nació, el hijo del periodista Antonio Bravo a quien pusieron por nombre Lázaro, en agradecimiento al General.

Al día siguiente, los pasajeros escucharon la palabra tan esperada: “¡¡¡Tierra!!!! ¡¡¡Tierra!!!.” El viernes 7 de julio de 1939 estaba cayendo la tarde, cuando el vapor Ipanema arribó al puerto de Veracruz. El generoso pueblo mexicano, con los brazos abiertos, recibía a 998 refugiados españoles. El sábado 8 de julio -a partir de las 8 de la mañana- se realizó el desembarco, en perfecto orden.

El editor nos dice que las primeras palabras  mexicanas que escuchó  fueron: “Esta es su casa; aquí tendrán trabajo y Libertad”. Y yo agrego: “¡Gracias, México, por tu GENEROSIDAD!”

Azucena Rodríguez Fernández

Ciudad de México a 1 de julio 2019

Fuente de información: Los barcos de la Libertad. Diarios de viaje. Sinaia, Ipanema y Mexique (mayo – julio 1939), El Colegio de México, México, 2006.

Testimonios familiares de: Marcial Rodríguez González, Gloria Fernández  Brossoise y Dra. Gloria Rodríguez de Álvarez.

La lucha por mantener viva la memoria.

El Ateneo Español de México fomenta y divulga la cultura española y mantiene viva la memoria histórica, perpetuando la voz del exilio

Por Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México.

 

Clic en la imagen para ir a la nota oficial.

Si bien este año conmemoramos los 80 años del comienzo del exilio español masivo en México, también debemos recordar que el Ateneo Español de México festeja su cumpleaños número 70. En la actualidad, junto con el Instituto Vives y el Colegio Madrid, también fundados por la República Española en el exilio, el Ateneo es una institución que se mantiene firme en el escenario cultural y simbólico de nuestro país, como depositario de la memoria histórica del exilio español en México.

En 1948 se planteó que dentro de la diversidad del exilio existía la necesidad de crear una institución que aglutinara los diversos grupos y perfiles en él presentes. Poco a poco comenzó a madurar la idea de una agrupación apartidista en la que todos tuviesen cabida independientemente de sus preferencias y posturas políticas. De esta manera, el 4 de enero de 1949 nació el Ateneo Español de México, para promover la cultura y ciencia española en México y fomentar la expresión de ideas, sin sectarismos y en beneficio de la humanidad.

Las dictaduras, las persecuciones, las violaciones múltiples a los derechos humanos, trajeron a México a muchos otros perseguidos de otros países y el Ateneo les abrió sus puertas con la sola condición de no ejercer en su seno políticas partidistas. La lucha que ha dado el Ateneo Español de México ha sido una lucha por un mundo mejor, por un perfeccionamiento de las instituciones democráticas humanas, por la fraternidad y por la justicia, con la esperanza de que algún día estos principios dominarán las relaciones entre los pueblos y los hombres.

En su tiempo —y adelantándose a lo que hoy es una idea común—, la institución se planteó apoyar la cada vez más necesaria identidad de todos los pueblos de habla española. Para ello, el Ateneo se transformó pronto en un pequeño pero influyente núcleo sintetizador del pensamiento y la cultura hispano-americana de avanzada.

Ese pequeño foro fue muy activo. Acudieron a él lo más distinguido de las letras, el arte, la música, la ciencia y el pensamiento contemporáneo. Mexicanos, españoles y sudamericanos, así como ciudadanos de otros países, pronto convirtieron al Ateneo en su casa. Todo hombre que simpatizase con la obra y las ideas del centro cultural era bienvenido.

En estos 70 años de vida, la obra realizada por el Ateneo Español de México ha sido el resultado de la constancia y el tesón de sus miembros en cada época. Todo lo que se pueda decir al respecto será siempre poco si se compara con la magnitud de los hechos.

Fomentar, recrear y divulgar la cultura española ha sido una labor esencial del Ateneo en su lucha por mantener viva la memoria histórica perpetuando la voz del exilio. Hoy en día, a esto se ha sumado a lo largo de las décadas una gran, excepcional biblioteca y un archivo que guarda la memoria escrita, oral, artística y visual de los 80 años del éxodo español, pero también de la República democrática de 1931, destruida por los sectores más antidemocráticos dentro y fuera de España.

De acuerdo con sus Estatutos, el Ateneo Español de México, tiene por objetivo: promover, difundir, preservar y expandir su acervo documental, bibliográfico, literario, de artes plásticas y demás aspectos históricos del exilio republicano español. También, organizar actividades culturales en torno al exilio español y otros temas afines, así como, preservar y difundir la cultura latinoamericana, en general, y la de México y España, en particular, respetando siempre el libre examen y la discusión de las ideas. Y, finalmente, realizar en los ámbitos de su competencia proyectos propios con instituciones hermanas, dirigidos a la educación, capacitación y formación de los asociados, de los amigos del Ateneo y del público en general.

En la actualidad, la importante labor que el Ateneo Español de México cumple como depositario de un gran acervo documental y bibliográfico, lo convierte en un lugar imprescindible para historiadores, investigadores y, en general, todos los interesados por rescatar una parte de la memoria del exilio. Como foro cultural, es un centro de actividades diversas como presentaciones de libros, documentales, conferencias, exposiciones, entre otras.

Todo lo anterior ha permitido y sigue permitiendo estrechar una fecunda colaboración entre la comunidad del exilio y sus descendientes con el resto de la sociedad mexicana para enriquecer al país generoso que en 1939 recibió al numeroso contingente desterrado. Desde su fundación, el Ateneo ha promovido valores tales como la paz, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos y la cooperación entre los pueblos, mediante actividades educativas y culturales, la publicación de numerosas obras impresas y la producción de varios audiovisuales, todo lo anterior encaminado a la preservación de la Memoria Histórica del Exilio Español en México.

Hoy por hoy, al cabo de 70 años de vida, el Ateneo es historia viva de la presencia republicana española en México. Esto hace de dicha institución, un espacio privilegiado desde el cual arrojar una mirada siempre renovada al exilio español en nuestro país.

ENCUENTRO “LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DE LA GUERRA DE ESPAÑA” EN EL COLMEX

El Colegio de México, a través de la Cátedra México–España, en colaboración con la Cátedra Humboldt, realizó el pasado miércoles 22 y jueves 23 de mayo el encuentro “La Dimensión Internacional de la Guerra de España (1936-1939)”, dedicado al diálogo y la divulgación especializada  en torno al conflicto español, la sublevación militar franquista y la intervención de distintos países, incluyendo la participación del Gobierno de México, encabezado por su presidente Lázaro Cárdenas.

Entre los asistentes y participantes, se contó con la presencia de Ernesto Casanova Caloto, presidente del Ateneo Español de México, David Jorge, vocal de biblioteca y archivo del Ateneo, la presidenta emérita del Ateneo, Carmen Tagüeña, el Embajador de España en México, Juan López–Dóriga Pérez, la presidenta de El Colegio de México, Silvia Giorguli, el director de Relaciones Institucionales de Santander Universidades Universia México, Salomón Amkie, la Lectora Académica DAAD México, Silvia Stieferman, los investigadores Ángel Viñas, Walther Bernecker, entre otros, así como los coordinadores de la Cátedra México-España de El Colegio de México, Clara Lida y Tomás Pérez Vejo.

Para mayor información sobre los resultados del Encuentro, les compartimos esta nota del diario El País: https://elpais.com/internacional/2019/05/22/mexico/1558554677_308646.html

 

¿QUÉ LLEVARÍAS SI FUERAS EXILIADO? EXPOSICIÓN “EL IMAGINARIO DE UN EXILIO”

Una maleta nos adentra en la intimidad de quien la lleva. Una maleta no solo resguarda prendas, sino que guarda los objetos que un individuo decide lo acompañen para un trayecto de vida, en este caso un exilio. ¿Qué llevarías si fueras exiliado?

El domingo 19 de mayo se llevó a cabo la inauguración de la exposición “El imaginario de un exilio”. Los alumnos de tercero de secundaria del Colegio Madrid exhibieron el producto de los trabajos académicos y de investigación que elaboraron a lo largo de un trimestre, representando la maleta de un exiliado republicano. Este proyecto se deriva de la visita académica a la exposición “El acervo documental del Ateneo” con el objetivo de conocer y valorar la memoria histórica de la II República, la Guerra Civil y el Exilio Republicano.

En la presentación de dicha exposición, estuvieron presentes Rosa María Catalá, Directora General del Colegio Madrid, María Eugenia Colsa Gómez, Directora de Secundaria del Colegio Madrid, así como los autores de las maletas (alumnos del colegio) y sus padres.

Rosa María Catalá y María Eugenia Colsa expresaron la importancia que hay en la relación entre el Colegio Madrid y el Ateneo Español de México, dos instituciones que fueron un gran refugio en el exilio, y un punto de partida para la educación y la preservación de los valores de los refugiados. Así como el conservar y divulgar la memoria de su exilio, objetivos que a la fecha continúan acentuando ambas instituciones y que en conjunto abren espacios de diálogo y exposición.

Por parte del Ateneo Español de México se contó con la presencia de Ernesto Casanova Caloto, presidente y Josefina Tomé Méndez, vicepresidenta, quienes expusieron su opinión favorable al gran trabajo que realizaron los alumnos en la interpretación de cada una de las maletas. Expresaron que el valor y significado del contenido en cada valija, reflejaba la empatía de una pérdida familiar e identidad cultural y aludieron ese gran logro y esfuerzo de los alumnos del Colegio Madrid.

El título de la exposición responde al imaginario creado por los alumnos de cómo pudo ser la maleta y el trayecto de un exiliado, incluso, un niño exiliado. La muestra recopila 15 maletas que representan los trabajos destacados tanto por lo académico, como por su creatividad y originalidad.