Hace 89 años que yo tuve una ilusión…

Agradecemos a Alfonso J. Vázquez Vaamonde, secretario primero del Ateneo de Madrid, por el envío de estas palabras:

Hace 89 años que yo tuve una ilusión …

… hace 89 y hoy se cumplen este día / recordando yo tu fiesta y mi alegría / En mi inocencia, muy confiado te entregué mi corazón / Ese tiempo tan feliz si volverá / Mi cariño lo pagaste con traiciones / Me has dejado sólo crueles decepciones / Pero, anda ingrata, como pagas otro así te pagará / El recuerdo de mi amor no he de olvidar / Todavía me emborracha el sentimiento / Yo te quiero no borrar del pensamiento / Pero es seguro, siendo sobrio más y más me he de acordar / Pero el tiempo es justiciero y vengador / y a pesar de esta farsa placentera / Si hoy te sobran muchos hombres que te quieran / Verás mas tarde, no habrá nadie que se acuerde de este error.
Esta ranchera es homenaje a México donde es ejemplar su Ateneo Español.

El 14.04.1931 fue “la mejor oportunidad que tuvieron los tiempos para España”: Nació la libertad. Su parto generó una espontánea explosión de alegria incontenible en todos los españoles y en toda España.
Su primer embarazo se frustró en 1812 por no proclamar la I República democrática, El segundo fue un brutal aborto hecho en el Congreso.El tercero fue feliz. El espíritu engendró virginal a la Democracia. Desde su infancia empezó a redimir al mundo de los pobres de espíritu que querían el cielo en la tierra como anticiparan los profetas. El espíritu se hizo carne y la Democracia, Una y Trinitaria: Libertad, Igualdad y Fraternidad Virginal fue el parto; no hubo sangre; ni antes del parto, ni durante, ni después.
Pero sí ocurriría la matanza de los inocentes por Herodes, Franco enemigo de la libertad. Organizó una matanza que duró tres años. Fue el prólogo del atropello en su dictadura que duró 40 años que hoy sigue, blanda pero acechante, bajo la égida del heredero, de su jurado heredero.
Eleuteria, la libertad en Grecia, era un atributo de todos los dioses, específico en Roma con la Libertas. Eleuterias eran las fiestas que se celebraban el día que los griegos liberaban a su esclavos, que se llamaba Eleuterio, como en Roma Liberto.
Su máxima representacion está en el puerto de Nueva York con los inmortales versos de Emma Lazarus que recogen el ansia de libertad de todos los que arribaban a él huyendo de su ausencia en su país: “No como este gigante de bronce de la fama griega / Cuyo talón conquistador atravesó los mares / Aquí, a las puertas del sol poniente, batirán las olas / Una mujer poderosa con una antorcha, cuya llama / Es el relámpago encarcelado, y su nombre es / Madre de los exiliados. Su antorcha / Bienvenidos al mundo; su dulce mirada cubre / El puerto conectado por puentes colgantes que enmarca las ciudades gemelas / “¡Guardia, Viejo Mundo, tus esplendores de otra época!” proclama / De sus labios cerrados. “Dame tu pobre, tu agotado, / Tus innumerables masas aspiran a vivir libres, / El rechazo de tus orillas superpobladas, / Envíalos a mí, los desheredados, que la tormenta los traiga de vuelta / ¡Estoy poniendo mi luz sobre la puerta de oro!”

Alfonso J. Vázquez Vaamonde

Secretario primero del Ateneo

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