Gabriel Jackson, autor clave de la Memoria Histórica

Títulos de Gabriel Jackson en la Biblioteca del Ateneo

Lamentablemente, el día 3 de noviembre del presente año, el historiador estadounidense Gabriel Jackson murió a los 98 años de edad en la residencia de su hija en Ashland, Oregón. Le recordamos por sus contribuciones al conocimiento histórico de la República Española y la Guerra Civil, aportando una visión que combatió el sesgo impuesto por la dictadura franquista.

Jackson nació en Mont Verdon, Nueva York, el 10 de marzo de 1921; se graduó en Historia y Literatura en Harvard, donde formó parte del Consejo Estudiantil y, debido a su amor a la música y por ser un gran intérprete de flauta transversa, participó como solista en la orquesta de dicha Universidad.

Se graduó en 1942, año en que viaja a México, donde tuvo contacto con los exiliados republicanos asilados en este país, hecho que fue determinante en su temática de investigación. Posteriormente, cursó una maestría en la Universidad de Stanford, de la cual se graduó con un trabajo de investigación sobre las reformas educativas de la República española. Realizó sus estudios de doctorado en Toulouse, donde se tituló con una tesis sobre Joaquín Costa Martínez, líder del movimiento regeneracionista español. En territorio galo tuvo de nueva cuenta relación con los exiliados españoles, ya que tras la victoria franquista, Toulouse fue una de las sedes del Gobierno republicano en el exilio.

En 1952 regresó a Estados Unidos, donde se enfrentó con la represión a causa de su ideología como defensor de los derechos civiles, por lo que fue acusado de simpatizar con el comunismo, de subversión y deslealtad. Por este motivo, su obra fue censurada y se vio obligado a recorrer  distintas universidades hasta que lo admitieron en la cátedra de Historia Moderna y Humanidades de la Universidad de la Jolla, en California.

En 1960 se trasladó a España gracias a una beca que obtuvo por parte de la  Fundación Fullbright. En este momento, la situación de la península ibérica para los investigadores españoles era muy limitada, pues las autoridades franquistas no permitían acceso a los archivos. No obstante, dado que a los investigadores extranjeros no les imponían tantas limitantes, el historiador comentó en una entrevista en 2003 lo siguiente: “En ese momento, las autoridades españolas querían dar la impresión de que España era totalmente libre, y me permitieron tener acceso a bibliotecas y archivos; pero no era verdad. Era mera apariencia, porque nunca pude tener acceso al Archivo Militar. Sin embargo tuve una ventaja por extranjero y pude acceder a documentos que le estaban completamente vetados a los estudiosos españoles”.

El resultado de esta estancia fue la publicación de La República Española y la Guerra Civil, (Spanish Republic and the Civil War ), obra clave para la comprensión de este período de la historia española. Dicha investigación se prohibió en España, pero se logró introducir en México y en París fue editada por Ruedo Ibérico, convirtiéndose rápidamente en un libro de referencia al aportar una visión divergente de las versiones oficiales.

Sus trabajos sobre la Guerra Civil española son cuantiosos y de lectura obligada para los estudiosos del tema. Entre ellas se destacan Costa, Azaña, el Frente Popular y otros ensayos de 1976 y Entre la reforma y la revolución. La república y la guerra civil española, 1931-1939 de 1981. Al siguiente año publicó Catalunya republicana y revolucionaria, 1931-1939 y en 1986, La república española y la guerra civil.

Desde su retiro en 1983, residió en Barcelona. Obtuvo la nacionalidad española, continuó escribiendo y publicando biografías, investigaciones, novelas y colaboraciones el periódico El País. Participó en la Comisión de Intercambio Cultural entre España y Estados Unidos, país al que regresó en 2010 y donde permaneció hasta su fallecimiento.

Descanse en paz.

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