{"id":7051,"date":"2020-06-15T12:47:00","date_gmt":"2020-06-15T12:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/?p=7051"},"modified":"2020-06-15T23:50:11","modified_gmt":"2020-06-15T23:50:11","slug":"viaje-en-el-sinaia-81o-aniversario-3ra-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/viaje-en-el-sinaia-81o-aniversario-3ra-parte\/","title":{"rendered":"Viaje en el Sinaia. 81\u00ba aniversario. 3ra y \u00faltima parte."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_7052\" align=\"alignnone\" width=\"720\"><a href=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-scaled.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-1024x766.jpg\" class=\"size-large wp-image-7052\" width=\"720\" height=\"539\" alt=\"\" srcset=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-1024x766.jpg 1024w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-300x224.jpg 300w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-768x574.jpg 768w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-1536x1149.jpg 1536w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Recibimiento-en-Veracruz-1939-Foto-hnos.-Mayo-2048x1531.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a> Recibimiento en Veracruz. Foto: Hermanos Mayo. Archivo del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<\/figure>\n<p>Tambi\u00e9n se desarroll\u00f3 entre los pasajeros del Sinaia una <em>vinculaci\u00f3n responsable<\/em> con el pueblo que los acoger\u00eda, por lo cual ten\u00edan la firme decisi\u00f3n de responder a la hospitalidad que M\u00e9xico y su Gobierno les otorgaba.<\/p>\n<p>Uno de los tantos instantes emotivos que recuerda Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez es cuando una ma\u00f1ana en la bodega que compart\u00eda con Juan Rejano y Pedro Garfias, este \u00faltimo &#8220;salt\u00f3 de su litera y empez\u00f3 a recitar el poema que hab\u00eda concebido y gestado durante toda la noche&#8221;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> se refer\u00eda a &#8220;Entre Espa\u00f1a y M\u00e9xico&#8221;<em>, <\/em>del cual este fil\u00f3sofo y escritor destac\u00f3 el siguiente fragmento:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left\">Como en otro tiempo por la mar salada<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">te va un r\u00edo espa\u00f1ol de sangre roja,<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">de generosa sangre desbordada..<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Pero eres t\u00fa, esta vez quien nos conquista<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">y para siempre, \u00a1Oh vieja y nueva Espa\u00f1a!<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En los relatos se repite otro recuerdo y es la escala en Puerto Rico, el d\u00eda 6 de junio. Se dio la instrucci\u00f3n de no dejar bajar a los pasajeros, excepto a dos, para que fueran entrevistados por unos periodistas, \u00e9stos fueron Adolfo V\u00e1zquez Humasqu\u00e9 y Antonio Zozaya; a pesar de las prohibiciones de descender, los lugare\u00f1os les hicieron llegar frutas, caramelos y cigarros, tambi\u00e9n les realizaron una recepci\u00f3n, &#8220;con centenares de miembros del Frente Popular Espa\u00f1ol de Puerto Rico&#8221;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Conforme se iban acercando a su destino las indicaciones para el desembarco comenzaron a proporcionarse, se dio aviso de que todos deb\u00edan contar con una ficha m\u00e9dica en orden y, si no contaban con las vacunas, ten\u00edan que acudir a aplic\u00e1rselas. Tambi\u00e9n deb\u00edan llenar sus fichas profesionales y se les comunic\u00f3 que el descenso se realizar\u00eda por familias con la ya mencionada ficha m\u00e9dica y su pasaporte en mano.<\/p>\n<p>Por lo tanto, en tierras mexicanas tambi\u00e9n se encontraban organizando los preparativos para el arribo de los pasajeros del <em>Sinaia<\/em> y su destino en territorio mexicano; Francisco M\u00e9ndez Aspe, miembro del Gobierno de Negr\u00edn, tra\u00eda instrucciones y recursos econ\u00f3micos para este grupo de refugiados.<\/p>\n<p>Para ocuparse de los detalles de la admisi\u00f3n, desembarque y alojamiento provisional, se cre\u00f3 el Comit\u00e9 T\u00e9cnico de Ayuda a los Refugiados Espa\u00f1oles, para trabajar en conjunto con las autoridades mexicanas para el registro de los pasajeros, adem\u00e1s de proporcionar medios para su manutenci\u00f3n y alojamiento y as\u00ed no generar un gasto econ\u00f3mico al gobierno de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El buque <em>Sinaia<\/em> entr\u00f3 a la bah\u00eda de Veracruz a las cinco de la ma\u00f1ana el d\u00eda 13 de junio de 1939, tapizado con carteles que proclamaban Viva M\u00e9xico, Viva Espa\u00f1a, \u00a1Viva C\u00e1rdenas! \u00a1Viva Negr\u00edn!, \u00a1Negr\u00edn ten\u00eda raz\u00f3n!, La Juventud Espa\u00f1ola saluda a M\u00e9xico<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, a las seis horas el buque atrac\u00f3 en el muelle, a las nueve de la ma\u00f1ana subi\u00f3 el doctor Negr\u00edn, quien estuvo con ellos alrededor de tres horas, a las diez de la ma\u00f1ana le sigui\u00f3 Vicente Lombardo Toledano, presidente de la Confederaci\u00f3n de Trabajadores de M\u00e9xico, junto con Fernando Casas Alem\u00e1n, gobernador de Veracruz; el secretario de gobernaci\u00f3n Ignacio Garc\u00eda T\u00e9llez y Alejandro G\u00f3mez Maganda quien iba en representaci\u00f3n del presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>A las 11 de la ma\u00f1ana se inici\u00f3 el descenso. S\u00e1nchez V\u00e1zquez recuerda el momento de pisar tierra firme, sentir la emoci\u00f3n en todo el cuerpo al ver y escuchar a los miles de obreros que saludaban desde el muelle agitando sus brazos, alzando sus estandartes y pancartas y lanzando entusiastas consignas<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> &#8220;para recibir a los heroicos defensores de la Rep\u00fablica&#8221;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Se inici\u00f3 un mitin en el puerto que culmin\u00f3 en el Palacio Municipal, plaza en la cual se dio la recepci\u00f3n oficial, Garc\u00eda T\u00e9llez, G\u00f3mez Maganda y Lombardo Toledano dirigieron a los reci\u00e9n llegados discursos de bienvenida, la <em>Agrupaci\u00f3n Musical Madrid<\/em> <em>(Antigua Banda del Quinto Regimiento Espa\u00f1ol)<\/em>, interpret\u00f3 los himnos de Espa\u00f1a y M\u00e9xico, piezas mexicanas como <em>la Adelita, la Cucaracha.<\/em> El acto culmin\u00f3 pasada la una de la tarde, momento en el que comenz\u00f3 la distribuci\u00f3n para alojar a los refugiados, en la bodega <em>La Terminal<\/em> los hombres solos, en la Escuela Naval familias de personas con profesiones intelectuales; en la escuela Prevocacional, en la Escuela Cantoral y en el Vapor <em>Manuel Arnus<\/em>, otras familias. Dada la organizaci\u00f3n previa, estos lugares ya se encontraban adaptados para albergar a los exiliados con agua potable, servicios sanitarios y camas<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la informaci\u00f3n que refiere el <em>Documento Quintanilla<\/em>, el estado civil de los pasajeros fue de 847 casados, 452 solteros, 253 menores, 44 viudos y 3 divorciados; con un sorprendente \u00edndice de analfabetismo de 1.1%; de las m\u00e1s diversas profesiones entre las cuales podemos mencionar m\u00e9dicos, abogados, qu\u00edmicos, veterinarios, peritos, agr\u00f3nomos, profesores y catedr\u00e1ticos, siendo estos \u00faltimos la cantidad mayor de profesionistas que vinieron en esta embarcaci\u00f3n con 88 personas. En cuanto a otros oficios, hubo de igual forma una gran variedad: ebanistas, alpargateros, carniceros, militares, pescadores y, en mayor cantidad, los agricultores, con 172 personas.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>Es as\u00ed como la llegada del Sinaia a Veracruz marc\u00f3 el comienzo de la larga marcha del exilio en M\u00e9xico. Parad\u00f3jicamente, un final y un comienzo, ya que este viaje signific\u00f3 la esperanza ante el porvenir, pero tambi\u00e9n signific\u00f3 el abandono de su patria<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[10]<\/a> para empezar una vida nueva en otro territorio, reivindicar los ideales republicanos, mantener una cohesi\u00f3n como comunidad para enaltecer su cultura hisp\u00e1nica.<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n:<\/strong>&nbsp;Ariadna Lili\u00e1n Rodr\u00edguez Argueta, responsable de Archivo y Biblioteca del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Adolfo, \u201cRecordando al Sinaia\u201d en:&nbsp;<em>Del Exilio en M\u00e9xico. Recuerdos y reflexiones,&nbsp;<\/em>Grijalbo, M\u00e9xico, 1991, p. 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Matesanz, Jos\u00e9 Antonio, \u201cCon M\u00e9xico presente en la esperanza\u201d en:&nbsp;<em>Ra\u00edces del exilio. Mexico ante la guerra civil espa\u00f1ola 1936-1939<\/em>, Colmex \u2013 UNAM, M\u00e9xico, 1999, p. 422.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ib\u00edd., p. 446.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ib\u00edd., p. 447.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Ib\u00edd., p. 26-27.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ib\u00edd., p. 446.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8] <\/a><span class=\"so-premium-web-font\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{\" font>Ruiz Funes, Concepci\u00f3n y Tu\u00f1\u00f3n, Enriqueta,&nbsp;<\/span><span class=\"so-premium-web-font\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{\" font><em>Palabras del Exilio. Final y comienzo Sinaia<\/em><\/span><span class=\"so-premium-web-font\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{\" font>, INAH \u2013 SEP, M\u00e9xico, 1982,<\/span> p. 188.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201cLlegada del Vapor Sinaia\u201d en Quintanilla, Patricio<em>, Memoria de las Actividades realizadas por la Delegaci\u00f3n de Veracruz. Comit\u00e9 T\u00e9cnico de Ayuda a los Espa\u00f1oles en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, 1939. Fondo Hist\u00f3rico del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico, caja 29, fojas 32-38.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> Ruiz Funes y Tu\u00f1\u00f3n, Op. Cit. p. 14.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> Recibimiento en Veracruz. Foto: Hermanos Mayo. Archivo del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<br \/>\nTambi\u00e9n se desarroll\u00f3 entre los pasajeros del Sinaia una vinculaci\u00f3n responsable con el pueblo que los acoger\u00eda, por lo cual ten\u00edan la firme decisi\u00f3n de responder a la hospitalidad que M\u00e9xico y su Gobierno les otorgaba.<br \/>\nUno de los tantos instantes emotivos que recuerda [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7052,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-7051","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7051"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7059,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7051\/revisions\/7059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7052"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}