{"id":7043,"date":"2020-06-13T14:06:38","date_gmt":"2020-06-13T14:06:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/?p=7043"},"modified":"2020-06-13T14:06:38","modified_gmt":"2020-06-13T14:06:38","slug":"viaje-en-el-sinaia-81o-aniversario-1ra-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/viaje-en-el-sinaia-81o-aniversario-1ra-parte\/","title":{"rendered":"Viaje en el Sinaia. 81\u00ba aniversario. 1ra Parte."},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_7044\" aria-describedby=\"caption-attachment-7044\" style=\"width: 407px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7044\" src=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-727x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"574\" srcset=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-727x1024.jpg 727w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-213x300.jpg 213w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-768x1082.jpg 768w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-1090x1536.jpg 1090w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-1454x2048.jpg 1454w, http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Ruta-Sinaia-en-documento-Quintanilla-scaled.jpg 1817w\" sizes=\"(max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-7044\" class=\"wp-caption-text\">&#8220;La ruta seguida por el vapor Sinaia&#8221; en el <em>Documento Quintanilla<\/em>. Archivo del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El vapor <em>Sinaia<\/em> parti\u00f3 del puerto Mediterr\u00e1neo de S\u00e8te, en Francia, a la 1:30 de la tarde del jueves 25 de mayo de 1939. Se distingui\u00f3 porque fue la primera expedici\u00f3n organizada por el Gobierno mexicano y la Rep\u00fablica espa\u00f1ola que por entonces sal\u00eda al Exilio; los mismos tripulantes la nombraron como la <em>Primera expedici\u00f3n de republicanos espa\u00f1oles a M\u00e9xico<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, llevada a cabo gracias al generoso ofrecimiento de asilo del presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, el trabajo conjunto de Juan Negr\u00edn y Narciso Bassols, as\u00ed como el apoyo de las Sociedades Hispanas Confederadas y de los Comit\u00e9s Norteamericano y Brit\u00e1nico de Ayuda a Espa\u00f1a<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Esta expedici\u00f3n reflej\u00f3 en su composici\u00f3n la gran diversidad social, ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y profesional de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, que estaba saliendo de una Guerra Civil e iniciando una larga dictadura.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n y organizaci\u00f3n del viaje se inici\u00f3 desde d\u00edas antes del fin de la Guerra, cuando ya era evidente la necesidad de un plan de evacuaci\u00f3n. Con la ca\u00edda de la Rep\u00fablica, los combatientes y civiles quedaron desprotegidos en el territorio espa\u00f1ol, mientras que quienes lograron cruzar la frontera francesa pudieron huir de la opresi\u00f3n franquista, aunque su \u00fanica opci\u00f3n era ingresar a los campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n de incertidumbre, lleg\u00f3 a la Embajada de M\u00e9xico en Francia el mensaje de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. No solo era un comunicado para mostrar solidaridad con la causa del pueblo espa\u00f1ol \u2014de la cual M\u00e9xico hab\u00eda dado muestras reiteradas a lo largo de la Guerra Civil\u2014, sino como lo mencion\u00f3 el fil\u00f3sofo Adolfo S\u00e1nchez V\u00e1zquez,<em> &#8220;<\/em>un ofrecimiento de ayuda generosa y tangible como la que representaba abrir las puertas de pa\u00eds a los que no pod\u00edan volver a su patria&#8221;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Antes de que terminara el conflicto espa\u00f1ol, el presidente C\u00e1rdenas comunic\u00f3 a Julio \u00c1lvarez del Vayo que el embajador de M\u00e9xico en Par\u00eds, Narciso Bassols, llevaba instrucciones para los espa\u00f1oles que deseaban ir a M\u00e9xico. En el cumplimiento de esas instrucciones hubo otro personaje de relevancia: se trata de \u00a0Fernando Gamboa, quien tuvo un papel muy importante en la organizaci\u00f3n y estricto cumplimiento de estas indicaciones.<\/p>\n<p>Desde el 24 de mayo, en el puerto franc\u00e9s de S\u00e8te, ya hab\u00eda un grupo de personas esperando. La otra parte de los pasajeros lleg\u00f3 al siguiente d\u00eda en trenes donde fueron separados los hombres de las mujeres, todos procedentes de diversos refugios o campos de concentraci\u00f3n de Francia. Seg\u00fan testigos, se respiraba un ambiente de duda, dolor y sentimientos encontrados; traumatizados por las horribles vivencias, la mayor\u00eda con los bolsillos vac\u00edos, unos cuantos sin documentaci\u00f3n migratoria, otros m\u00e1s con la incertidumbre de llegar a un pa\u00eds completamente desconocido, ya que la mayor\u00eda sab\u00eda muy poco acerca de M\u00e9xico. Otros estaban profundamente tristes por dejar Espa\u00f1a y, en muchos casos, a sus familias, aunque un tanto felices de dejar atr\u00e1s la Guerra y con el sentimiento de ir hacia la libertad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan testimonio de Angelines Dorronsoro, ella y su familia, llegaron el 24 de mayo a las diez de la ma\u00f1ana a S\u00e8te y el barco ya estaba ah\u00ed. Menciona que Fernando y Susana Gamboa hicieron una labor incre\u00edble, porque fueron ellos mismos quienes los embarcaron; relata que estuvieron largas horas esperando zarpar, todos hambrientos, cansados; particularmente, los ni\u00f1os estaban ya desesperados. A la una de la madrugada el Comit\u00e9 Brit\u00e1nico reparti\u00f3 t\u00e9 y galletas, lo que fue un gran alivio para todos<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>En entrevista con Enriqueta Tu\u00f1\u00f3n, el profesor Emilio Rodr\u00edguez Mata record\u00f3 que al abordar todo era confusi\u00f3n, los comenzaron a acomodar seg\u00fan su familias, edad, sexo, estado civil y filiaci\u00f3n pol\u00edtica y social. Se\u00f1al\u00f3 que fue la se\u00f1ora Susana Gamboa quien realiz\u00f3 esta selecci\u00f3n<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>A la una de la tarde del 25 de mayo de 1939, los 1599 pasajeros salieron al mar. La se\u00f1ora Josefa Santamar\u00eda rememor\u00f3 que el puerto estaba lleno de franceses que hab\u00edan acudido a despedirlos mientras que una orquesta tocaba los himnos<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Como ya se mencion\u00f3, el acomodo de los pasajeros se realiz\u00f3 por familias. A los que ten\u00edan hijos les daban camarotes solos, mientras que a los solteros los instalaron en la bodega<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Otros relataron que el alojamiento era muy malo, ya que el buque no era de pasajeros si no de carga y lo adaptaron para transportar a los refugiados. Era un &#8220;barco destartalado&#8221;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, donde no hab\u00eda ventilaci\u00f3n y el calor era sofocante en algunas \u00e1reas.<\/p>\n<p>La traves\u00eda del <em>Sinaia<\/em> dur\u00f3 dieciocho d\u00edas en los que fueron constantes las incomodidades y carencias. Pero esto, comparado con las penurias sufridas durante tres largos a\u00f1os de combate y en los campos de concentraci\u00f3n, eran \u201cpeque\u00f1as molestias\u201d para los pasajeros.<\/p>\n<p>El 26 de mayo cruzaron el estrecho de Gibraltar, donde sucedi\u00f3 uno de los momentos m\u00e1s emotivos y que qued\u00f3 en la memoria de la mayor\u00eda de los pasajeros, no obstante la ilusi\u00f3n de que pronto volver\u00edan a pisar su tierra. Cuando cruzaban por ah\u00ed y ve\u00edan a Espa\u00f1a por \u00faltima vez, el escritor y periodista Antonio Zozaya (quien d\u00edas despu\u00e9s, el 3 de junio, cumplir\u00eda 80 a\u00f1os a bordo del <em>Sinaia<\/em>), pronunci\u00f3 un poema desde el altavoz:<\/p>\n<blockquote><p>Mirad a los lejos aquella quebrada l\u00ednea oscura que se alza sobre el mar. Al contemplarla desde la cubierta del buque nos lleva a otras tierras, al luminoso M\u00e9xico, que generosamente nos dispensa un acogimiento fraternal, al Nuevo Mundo, a donde llevamos el peso de tantas amarguras, se nos oprime el coraz\u00f3n. Es la patria amada que se aleja, que pronto se disipar\u00e1 ente las brumas oce\u00e1nicas y que, hoy sepultada en negras cenizas humeantes, solloza bajo el yugo opresor\u2026 \u00a1Qu\u00e9 pena tan honda!\u00a0 \u00a1Cu\u00e1ntos de nosotros volveremos a pisar su suelo sagrado! \u00bfCu\u00e1ntos podr\u00e1n encontrarla redenta, emancipada, gozando de las venturas de una verdadera democracia, en que todos los hombres sean hermanos y en que todos comulguen en las ideas de paz, de progreso y de libertad?&#8230;.Tu Espa\u00f1a, resurgir\u00e1s, m\u00e1s deslumbrante y poderosa que nunca\u2026 \u00a1Adi\u00f3s, Patria que te alejas, adi\u00f3s!<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n:<\/strong> Ariadna Lili\u00e1n Rodr\u00edguez Argueta, responsable de Archivo y Biblioteca del Ateneo Espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Matesanz, Jos\u00e9 Antonio, \u201cCon M\u00e9xico presente en la esperanza\u201d en: <em>Ra\u00edces del exilio. Mexico ante la guerra civil espa\u00f1ola 1936-1939<\/em>, Colmex &#8211; UNAM, M\u00e9xico, 1999, p. 416.<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ib\u00edd., p. 416<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> S\u00e1nchez V\u00e1zquez, Adolfo, \u201cRecordando al Sinaia\u201d en: <em>Del Exilio en M\u00e9xico. Recuerdos y reflexiones, <\/em>Grijalbo, M\u00e9xico, 1991, p. 20.<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Entrevista a Angelines Dorronsoro en: Ruiz Funes, Concepci\u00f3n y Tu\u00f1\u00f3n, Enriqueta, <em>Palabras del Exilio. Final y comienzo Sinaia<\/em>, INAH &#8211; SEP, M\u00e9xico, 1982, p. 68<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Entrevista a Emilio Rodr\u00edguez Mata, en ib\u00edd., p. 69<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Entrevista a la se\u00f1ora Josefa Santamar\u00eda, en ib\u00eddem.<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Entrevista a la se\u00f1ora Juana Francisca Rubio por Elena Aub en ib\u00edd, p. 70.<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Entrevista a la se\u00f1ora Teresa Armendares realizada por Enriqueta Tu\u00f1\u00f3n, en ib\u00edd, p. 81.<\/span><\/h5>\n<h5><span class=\"so-premium-web-font\" style=\"font-family: Arial, sans-serif;\" data-web-font-module=\"web_safe\" data-font-info=\"{&quot;font&quot;:&quot;Arial&quot;,&quot;webfont&quot;:false,&quot;category&quot;:&quot;sans-serif&quot;,&quot;variant&quot;:null,&quot;module&quot;:&quot;web_safe&quot;}\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201cDiario del Sinaia\u201d en: <em>Los barcos de la libertad. Diarios de viaje Sinaia, Ipanema y Mexique (mayo-julio 1939)<\/em>, Colmex, M\u00e9xico, 2006, p. 19.<\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vapor Sinaia parti\u00f3 del puerto Mediterr\u00e1neo de S\u00e8te, en Francia, a la 1:30 de la tarde del jueves 25 de mayo de 1939. Se distingui\u00f3 porque fue la primera expedici\u00f3n organizada por el Gobierno mexicano y la Rep\u00fablica espa\u00f1ola que por entonces sal\u00eda al Exilio; los mismos tripulantes la nombraron como la Primera expedici\u00f3n [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7044,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-7043","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7043","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7043"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7043\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7045,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7043\/revisions\/7045"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7044"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7043"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7043"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7043"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}