{"id":1979,"date":"2013-01-29T22:57:55","date_gmt":"2013-01-29T22:57:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/?p=1979"},"modified":"2013-01-29T22:57:55","modified_gmt":"2013-01-29T22:57:55","slug":"mexicanos-en-los-campos-nazis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/mexicanos-en-los-campos-nazis\/","title":{"rendered":"Mexicanos en los campos nazis"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #006600; font-size: large;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><strong>Mexicanos en los campos nazis<\/strong><\/p>\n<p>Yetlaneci\u00a0 Alcaraz<\/p>\n<blockquote><p><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><strong>Al menos cinco mexicanos estuvieron recluidos en campos de concentraci\u00f3n de la Alemania nazi. Sus nombres y nacionalidad aparecen en registros de ingreso rescatados por dos organizaciones europeas que intentan preservar la memoria de las v\u00edctimas del r\u00e9gimen de Hitler. Los mexicanos no eran jud\u00edos ni gitanos ni homosexuales ni \u201cantisociales\u201d \u2013objetivos de la persecuci\u00f3n nazi\u2013, sino \u201cprisioneros pol\u00edticos\u201d deportados de Francia por la Gestapo. Al parecer fueron detenidos por su participaci\u00f3n en la resistencia contra la ocupaci\u00f3n alemana, o simplemente estaban en el lugar y en el momento equivocados.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>BERL\u00cdN (Proceso).- Un d\u00eda de invierno de 1944 el mexicano Joseph Salazar lleg\u00f3, junto con otros mil 943 hombres, al campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald, en la Alemania nazi. Viaj\u00f3 en un tren que dos d\u00edas antes hab\u00eda salido, repleto de prisioneros pol\u00edticos, de la ciudad francesa de Compi\u00e8gne. A bordo iban en su mayor\u00eda franceses y espa\u00f1oles, pero tambi\u00e9n italianos, holandeses, belgas, polacos, suizos y Salazar, oriundo de Guadalajara.<\/p>\n<p>Las pertenencias de Salazar eran unos calzoncillos, una camisa, un su\u00e9ter, tres chaquetas, una bufanda, dos pa\u00f1uelos, un par de calcetines, unos lentes, dos cepillos de dientes, papeles, dos libros y un bol\u00edgrafo. Ante las autoridades alemanas declar\u00f3 haber nacido el 13 de enero de 1910, ser mexicano, estar casado, tener dos hijos y ser mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>Todo ello qued\u00f3 registrado en su ficha de ingreso al campo, as\u00ed como el n\u00famero de matr\u00edcula 40113 que se le asign\u00f3 junto con el t\u00edpico tri\u00e1ngulo invertido que portaban todos los prisioneros. En el caso de Salazar, en el centro de su tri\u00e1ngulo hab\u00eda una \u201cM\u201d, de mexicano.<\/p>\n<p>No era jud\u00edo, gitano, homosexual ni antisocial. No encajaba en ninguno de los grupos que los nazis ten\u00edan en la mira. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda entonces un mexicano en un campo de concentraci\u00f3n? De acuerdo con la investigaci\u00f3n realizada por la reportera hubo cuando menos otros cuatro mexicanos en los campos nazis. Cuatro personas cuyas existencias apenas pueden ser conocidas porque quedaron plasmadas en archivos donde se afirma que nacieron en M\u00e9xico. No m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cSobre el motivo de las detenciones s\u00f3lo es posible hacer conjeturas, ya que mucha informaci\u00f3n fue destruida por los nazis ante las inminentes liberaciones de los campos. De los documentos que existen se deduce que los presos (mexicanos) fueron detenidos en Francia y, como prisioneros pol\u00edticos, deportados a los campos de concentraci\u00f3n. Por alguna raz\u00f3n que no podemos saber con precisi\u00f3n llamaron la atenci\u00f3n de las fuerzas alemanas de ocupaci\u00f3n en Francia. Quiz\u00e1 se debi\u00f3 a que participaron activamente en la resistencia\u201d, se\u00f1ala el jefe de Comunicaci\u00f3n y Relaciones P\u00fablicas de la Fundaci\u00f3n Memorial de Brandenburgo, Horst Seferens.<\/p>\n<p>En Europa hay cuando menos dos instituciones, una francesa y otra alemana, que por separado se han dado a la tarea de investigar y conservar la memoria de las v\u00edctimas de la persecuci\u00f3n nazi. En los archivos de ambas se encuentran las huellas y registros del paso de mexicanos por los campos de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n para la Memoria de la Deportaci\u00f3n (Fondation Pour la Memoire de la Deportation), con sede en Par\u00eds, public\u00f3 en 2004 los resultados de un proyecto de investigaci\u00f3n con el t\u00edtulo Livre-Memorial, cuyo objetivo consisti\u00f3 en identificar a todos los deportados desde la Francia ocupada, presentar las listas de sus nombres y el medio en que se les transport\u00f3, por orden cronol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Esa base de datos sigue en permanente actualizaci\u00f3n y entre los m\u00e1s de 86 mil nombres que contiene aparecen los de los mexicanos Joseph Salazar, Juan del Pierro y Luis Moch Pitiot. Los dos primeros realizaron trabajos forzados en el campo de Buchenwald, en Alemania, y el \u00faltimo en el de Mauthausen, Austria.<\/p>\n<p>Por su parte el Servicio de Investigaci\u00f3n Internacional (Der Internationaler \u00adSuchtdienst), con sede en Bad Arolsen, Alemania, posee tambi\u00e9n un enorme archivo que documenta el destino de las millones de v\u00edctimas de la persecuci\u00f3n nazi, cuyos nombres y memoria se busca preservar.<\/p>\n<p>En este acervo est\u00e1n las actas y archivos personales de los mexicanos mencionados, as\u00ed como dos nombres adicionales: Jos\u00e9 S\u00e1nchez Moreno, quien tambi\u00e9n estuvo en Mathausen, y Fernando Conz\u00e1lez (presumiblemente Gonz\u00e1lez), recluido en el campo de Sachsenhausen, Alemania. Sin embargo en la mayor\u00eda de los casos se trata de datos escuetos y aislados que impiden reconstruir las vidas de estos hombres.<\/p>\n<p>La excepci\u00f3n es Salazar. A partir de los documentos encontrados es posible saber qui\u00e9n fue este mexicano, quien al igual que millones padeci\u00f3 los horrores de la persecuci\u00f3n en la Alemania de Hitler.<\/p>\n<p><strong>Huellas<\/strong><\/p>\n<p>En julio de 1937 comenz\u00f3 a operar el campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald. Fue uno de los m\u00e1s grandes en territorio alem\u00e1n y estaba a nueve kil\u00f3metros de la ciudad de Weimar, cuna de Goethe y lugar donde se reuni\u00f3 la asamblea constituyente para proclamar la Constituci\u00f3n que entr\u00f3 en vigor en agosto de 1919, luego de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Aunque el campo fue concebido para prisioneros pol\u00edticos, tambi\u00e9n hubo homosexuales, testigos de Jehov\u00e1 y, por supuesto, jud\u00edos. Con el inicio de la guerra, en septiembre de 1939, y el avance del ej\u00e9rcito alem\u00e1n, la poblaci\u00f3n del campo se internacionaliz\u00f3. Llegaron checos, eslovacos, polacos, holandeses, belgas\u2026 y mexicanos.<\/p>\n<p>Datos de la Fundaci\u00f3n para la Memoria de la Deportaci\u00f3n muestran que en las deportaciones masivas procedentes de la Francia ocupada hubo muchos extranjeros. Se trataba de hombres que radicaban en este pa\u00eds o estaban de paso al momento de las redadas.<\/p>\n<p>\u201cEntre los detenidos extranjeros se encontraban tambi\u00e9n los que formaron parte de los movimientos y redes de la resistencia francesa. La fundaci\u00f3n logr\u00f3 censar a 11 mil 727 deportados (de Francia) de nacionalidad extranjera, de los cuales 6 mil 693 fueron republicanos espa\u00f1oles\u201d, indica la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n ha ubicado 52 nacionalidades diferentes entre los deportados y aparecen, sorprendentemente, adem\u00e1s de mexicanos, brasile\u00f1os, cubanos, jamaiquinos, argentinos, chilenos y uruguayos.<\/p>\n<p>El mediod\u00eda del 19 de enero de 1944 lleg\u00f3 al campo Joseph Salazar. En el mismo tren viajaba Feliciano Catal\u00e1n, cuyo lugar de nacimiento, seg\u00fan las listas de la Fundaci\u00f3n para la Memoria de la Deportaci\u00f3n, habr\u00eda sido Guadalajara, Jalisco, pero seg\u00fan las actas originales de Buchenwald, consultadas por la reportera, era de nacionalidad espa\u00f1ola y habr\u00eda nacido en la ciudad de Guadalajara, pero en Espa\u00f1a. En sus declaraciones Catal\u00e1n confirm\u00f3 que era espa\u00f1ol y que particip\u00f3 como combatiente republicano en la guerra civil espa\u00f1ola. Su detenci\u00f3n ocurri\u00f3 en Burdeos, donde viv\u00eda luego de haber huido de Espa\u00f1a; se le acus\u00f3 de realizar actividades antinazis.<\/p>\n<p>Pero Salazar s\u00ed era mexicano. Su traslado al campo de concentraci\u00f3n dur\u00f3 dos d\u00edas en condiciones extremas \u2013hacinado con cientos de presos en cada vag\u00f3n, sin comida ni agua y soportando temperaturas bajo cero\u2013, desde Compi\u00e8gne hasta Buchenwald. No obstante su historia con los nazis no comenz\u00f3 ah\u00ed, sino meses atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Radicaba en la ciudad portuaria de Lorient, departamento de Morbihan, en Francia. Seg\u00fan su declaraci\u00f3n era mec\u00e1nico. El 29 de marzo de 1943 fue detenido por la Gestapo en la ciudad de Perpi\u00f1\u00e1n, en el otro extremo del pa\u00eds, cerca de la frontera con Catalu\u00f1a, Espa\u00f1a. Nadie sabe por qu\u00e9 estaba ah\u00ed.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, ante el comit\u00e9 del ej\u00e9rcito estadunidense, Salazar dijo que lo detuvieron por perpetrar un ataque contra el ej\u00e9rcito alem\u00e1n y por espionaje. Se ignora si los cargos fueron verdaderos o inventados.<\/p>\n<p>Las actas revelan un dato interesante. Salazar no s\u00f3lo era mec\u00e1nico, sino tambi\u00e9n oficial del Ej\u00e9rcito Mexicano. En el documento con folio MG\/PS\/G\/14 correspondiente al cuestionario que el \u201cgobierno militar de Alemania\u201d aplic\u00f3 a los presos en el campo de concentraci\u00f3n antes de su liberaci\u00f3n, Salazar declar\u00f3 que perteneci\u00f3 al Ej\u00e9rcito Mexicano y entre los nombres que ofreci\u00f3 como garantes una vez que fuera liberado se encontraba el de Francisco Guerrero, \u201coficial de artiller\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Luego de su arresto en Perpi\u00f1\u00e1n, el mexicano fue trasladado al campo de Compi\u00e8gne, donde permaneci\u00f3 de abril de 1943 a enero de 1944. El 17 de ese mes sali\u00f3 el transporte que lo condujo, junto con otros mil 943 prisioneros, a Buchenwald. Durante todo ese tiempo fue v\u00edctima de golpizas de los miembros de las SS.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Salazar, en Buchenwald estuvo otro mexicano: Juan del Pierro. De 28 a\u00f1os, form\u00f3 parte del grupo de mil 583 hombres trasladados de Compi\u00e8gne a Buchenwald el 27 de enero de 1944. En esta \u201cremesa\u201d ven\u00edan integrantes de la resistencia de regiones muy diversas en Francia. Por ello es posible suponer que el joven formaba parte de esos grupos o simplemente se encontr\u00f3 en el momento y lugar equivocados. En Buchenwald le asignaron el n\u00famero 45025. Se desconoce cu\u00e1l fue su destino.<\/p>\n<p>El infierno de los mexicanos en el campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald termin\u00f3 el 11 de abril de 1945, cuando lo ocup\u00f3 y liber\u00f3 el ej\u00e9rcito estadunidense. El 5 de mayo de 1945 fue expedida la orden de liberaci\u00f3n de Salazar. Manifest\u00f3 que deseaba volver a M\u00e9xico, v\u00eda Francia, y reunirse con su familia, cuya direcci\u00f3n era el n\u00famero 125 de la calle de Independencia, en El Paso, M\u00e9xico (sic). De su destino posterior no qued\u00f3 huella.<\/p>\n<p><strong>Dos infiernos<\/strong><\/p>\n<p>A 34 kil\u00f3metros de Berl\u00edn se construy\u00f3 el campo de Sachsenhausen. En un principio esta prisi\u00f3n fue dise\u00f1ada para albergar prisioneros pol\u00edticos. M\u00e1s tarde, como en casi todos los casos, aloj\u00f3 v\u00edctimas de todo tipo: homosexuales, jud\u00edos, testigos de Jehov\u00e1, gitanos y soldados rusos.<\/p>\n<p>El 2 de julio de 1944 el mexicano Fernando Gonz\u00e1lez fue recluido en el bloque 1 del anexo de Falkensee, dentro de Sachsenhausen. Ten\u00eda 30 a\u00f1os y en su ficha de internamiento se indica que naci\u00f3 en Tehuac\u00e1n, M\u00e9xico, y que era le\u00f1ador.<\/p>\n<p>Al igual que a los dem\u00e1s, a Gonz\u00e1lez lo arrestaron y deportaron desde Burdeos. El 7 de junio de 1944 lo ingresaron en el campo de concentraci\u00f3n de \u00adNeuengamme, cerca de Hamburgo. Ah\u00ed permaneci\u00f3 menos de un mes y luego fue trasladado a Sachsenhausen, donde le asignaron el n\u00famero 84467 y se le catalog\u00f3 como preso pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Muchos de los prisioneros de este campo fueron empleados como mano de obra esclava para la industria armamentista instalada en la regi\u00f3n de Berl\u00edn. Al ser ingresado a Falkensee se puede suponer que Gonz\u00e1lez fue obligado a realizar trabajos forzados de este tipo. Sin embargo no existe alg\u00fan otro documento que arroje datos sobre su suerte.<\/p>\n<p>Ante la inminente derrota, a finales de abril de 1945 los nazis desalojaron el campo. El Ej\u00e9rcito Rojo liber\u00f3 a los presos el 2 de mayo y de Gonz\u00e1lez ya no hab\u00eda rastro.<\/p>\n<p>Mauthausen, en la Austria anexada, fue construido en una colina desde la cual se dominaba el Danubio, a unos 20 kil\u00f3metros de Linz. Ten\u00eda el aspecto de una fortaleza con un muro de granito y torres de vigilancia. Inici\u00f3 sus operaciones en agosto de 1938 y a partir de 1940 comenzaron a llegar los prisioneros extranjeros. Primero fueron polacos y luego republicanos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>En esta prisi\u00f3n hay registro de por lo menos dos mexicanos: Luis Moch Pitiot, n\u00famero de preso 5035, y Jos\u00e9 S\u00e1nchez Moreno, n\u00famero 4944. Si bien la lista de la Fundaci\u00f3n para la Memoria de la Deportaci\u00f3n ubica a estos hombres como nacidos en M\u00e9xico, el banco de datos de Mathausen los tiene registrados como espa\u00f1oles. En ambos casos se establece que el motivo de la detenci\u00f3n fue por ser rotspanier, esto es espa\u00f1oles \u201crojos\u201d o socialistas. No se sabe si sobrevivieron a los trabajos forzados del campo o si fueron liberados.<\/p>\n<p>Como en los otros casos, s\u00f3lo se conoce su existencia por los registros de las prisiones donde vivieron el terrible episodio de la historia protagonizado por el nazismo y porque sus nombres quedaron vinculados a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Publicado en el n\u00famero 1891 del semanario <em>Proceso.<\/em>\u00a0(Enero, 2013).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/Campo-Nazi-M.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-thumbnail wp-image-1980\" title=\"Campo Nazi M\" src=\"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/Campo-Nazi-M-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #006600; font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #006600; font-size: large;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Mexicanos en los campos nazis<br \/>\nYetlaneci\u00a0 Alcaraz<br \/>\n\u00a0Al menos cinco mexicanos estuvieron recluidos en campos de concentraci\u00f3n de la Alemania nazi. Sus nombres y nacionalidad aparecen en registros de ingreso rescatados por dos organizaciones europeas que intentan preservar la memoria de las v\u00edctimas del r\u00e9gimen de Hitler. Los mexicanos no eran jud\u00edos ni gitanos ni homosexuales ni [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1980,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"_mi_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16,5],"tags":[],"class_list":["post-1979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-galeria","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1979"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1981,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1979\/revisions\/1981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1980"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ateneoesmex.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}